Cada 7 de octubre en el Centro Vasco de Caracas se conmemoraba la elección del primer Gobierno Vasco. Tras los brindis y discursos, siempre con algún invitado que venía de París o de Euzkadi Continental, como así se le llamaba a la actual Iparralde, llegaba el pase de txapela. Y los vascos de Venezuela aportaban su generosa ayuda al mantenimiento de la Institución.