Dinamarca tiene el honor de liderar en estos momentos la puesta en marcha de parques eólicos marinos. El primero se abrió en el mar Báltico en 1991 con 11 molinos y en 2002 estrenó otro con 80. El turno le ha tocado ahora a Inglaterra, que aspira a instalar a medio plazo hasta 25.000 megavatios, que requerirán una inversión de 80.000 millones de libras (86.500 millones de euros).