20/05/2009 01:43 Leer artículo completo en
La Razón digital
MADRID- «Si hay policías, bomberos, médicos, veterinarios, mecánicos, fontaneros y cerrajeros de guardia, ¿cómo es que no hay sacerdotes las 24 horas del día?». Ésta fue la pregunta que llevó a Armando Sánchez, un médico argentino que veía cómo su padre agonizaba una noche sin poder recibir ningún auxilio espiritual, a fundar el Servicio Sacerdotal Nocturno de Urgencia San Camilo de Lelis. Después de recorrer numerosas parroquias y conventos de su ciudad, tuvo que regresar a su casa sin encontrar un solo sacerdote de guardia.