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domingo, 20/04/14 - 12: 22 h

cine

El niño que jugaba a ser John Williams y se convirtió en el compositor español de moda en Hollywood

Javier Alvarez y Roberto Arnaz

viernes, 24/05/13 - 11:12

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  • El músico madrileño Lucas Vidal ha compuesto la banda sonora de 14 películas de Hollywood, la última ‘Fast & Furious 6’, que se estrena este fin de semana.

  • A sus 28 años es el compositor de cine español con más proyección internacional y los estudios de Hollywood se lo rifan.

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A una edad a la que la mayoría de los niños juegan a ser vaqueros, bomberos o policías, Lucas Vidal soñaba con seguir los pasos de Mozart o Bach. Empezó a tocar el piano con sólo 4 años y las teclas se convirtieron en su juguete preferido. En ocasiones, se escapaba de su habitación, bajaba las escaleras del chalé de sus padres y encendía la televisión para, con el volumen al mínimo, para improvisar la música de las películas.

Una le escena le marcó especialmente. Fue la secuencia de ‘E.T., el extraterrestre’ en la que el niño Elliott y E.T. vuelan sobre el bosque en una bicicleta con la música de John Williams de fondo. En ese mismo momento supo que de mayor sería compositor y que haría música para cine.

Hoy, dos décadas después, ha cumplido su sueño. A los 28 años, edad a la que el grandísimo John Williams apenas había completado dos trabajos menores –y otros oscarizados mitos de las bandas sonoras como Bernard Herrmann, Enio Morricone o Alexandre Desplat ni siquiera habían estrenado su primer largometraje–, Vidal ya es un artista consolidado en Hollywood.

Es el músico de cine español con más proyección internacional, los estudios se lo rifan. A pesar de su juventud es todo un veterano en la Meca del cine con 14 largometrajes a sus espaldas. El último, ‘Fast & Furious 6’ –que se estrena hoy en España–, es una superproducción de casi 200 millones de dólares y, a buen seguro, será una de las películas más taquilleras de 2013.

La llamada de Universal fue casi un regalo. Cualquiera que conozca a Lucas, y haya viajado con él por las interminables autopistas de Los Ángeles, sabe que es un amante de los coches y la velocidad. Además, desde que la saga debutó en 2001, no se ha perdido ni una de las películas protagonizadas por Paul Walker y Vin Diesel.

“He crecido con ellas, así que ponerle música ha sido muy divertido”, asegura sentado en su estudio. Y afirma que esta entrega es la mejor de todas: “es la más divertida y la que tiene más acción… y no es porque yo haya trabajado en ella, eh”, bromea entre risas.

Camino lleno de obstáculos

Sin embargo, aunque a primera vista pudiera parecer un cuento de hadas, la aventura de Lucas Vidal en Estados Unidos daría para el guión de una película de suspense, aunque, en su caso, con final feliz. En 2006, mientras estudiaba en el prestigioso Berklee College of Music de Boston, el cáncer se cruzó en su camino.

Como en un giro inesperado típico de los guiones ‘made in Hollywood’, su vida cambió de la noche a la mañana. A los 21 años, su prometedora carrera parecía truncarse. Por suerte, no fue así: “recuerdo que cuando estaba recibiendo quimioterapia solo pensaba en salir adelante y hacer lo que realmente me gustaba”.

En cuanto superó la enfermedad se trasladó a Los Ángeles y, junto a su socio Steve Dzialowski, montó su propio estudio, MuMo Productions. Los comienzos no fueron sencillos. Su juventud se convirtió su peor enemigo.

“Ser joven en esta industria resulta complicado. Lo habitual es que un compositor escriba la música de su primera película con más de 30 años”, explica a la vez que reconoce que “en aquella época me cerraron la puerta decenas de veces pero nunca me rendí”.  

Al final el sacrificio tuvo premio y, después de varios pequeños proyectos, fue haciéndose un hueco en la Meca del cine. La colaboración con el director Brad Anderson (‘El maquinista’ y ‘Transiberian’) en el thriller psicológico ‘Vanishing on the 7th Street’ le puso en el radar de los grandes estudios.

Sueño americano

Así surgió la oportunidad de trabajar en ‘La fría luz del día’, donde tuvo la oportunidad de conocer de primera mano cómo se las gastan las grandes estrellas del celuloide. “Cuando Bruce Willis se enteró que se tenía que morir se pilló un cabreo tremendo”, rememora Vidal, que aún recuerda como el actor se quejaba a gritos que él sólo se moría en ‘Armageddon’ y en ‘El sexto sentido’. Allí también conoció a Henry Cavill, el próximo Superman, “es amiguete y es la persona más normal que he conocido”, asegura.

A pesar de conocer a muchas ‘celebrities’, quizá por su edad, Lucas es un tipo cercano y dicharachero, en las antípodas de los insoportables egos que habitualmente se pasean por la meca del cine. “Yo glamour, cero”, reconoce.

Afirma que no sale mucho de fiesta, que lo suyo es madrugar para trabajar, y basta con ver cómo una sonrisa le ilumina el rostro en cuanto sus dedos rozan las teclas de un piano para saber que no miente.

Prefiere, como Picasso, que la inspiración le pille trabajando. Aunque al verle improvisar al piano uno se da cuenta de que su indudable talento no le abandona nunca: es capaz de poner melodía a una persecución de coches o a un beso con la misma facilidad que gana partidos de ping-pong a quien osa retarlo en su estudio de grabación en Venice Beach, a solo unos pocos metros de la playa donde se rodó la serie de ‘Los vigilantes de la playa’.

Corazón partido

Lucas Vidal está viviendo el sueño americano, pero reconoce que, algún día, le gustaría volver a España. En el fondo, nunca se ha marchado del todo. Compagina sus trabajos en EEUU con la composición de bandas sonoras para cine español, como la de ‘Mientras Duermes’, de Jaume Balagueró, o su próximo proyecto, ‘Mindscape’, una película española rodada con actores americanos.  

Reconoce que vivir lejos de Madrid es un sacrificio. Además de tener a su familia a más de 12.000 kilómetros de distancia, lo que no puede soportar es pasar sin la comida española, “sobre todo el bocadillo de jamón”, según confiesa. Y es que, junto de la música, la comida es la otra gran pasión del niño que jugó a ser John Williams y se convirtió en el joven prodigio español de la música en Hollywood.

Javier Alvarez

Fotografía y video.

Roberto Arnaz

Responsable de Actualidad y Portada

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