Un grupo de guitarristas alza sus instrumentos en el estadio de Shillong, al noroeste de la India. -Foto: Utpal Baruah | Reuters
(Nueva Delhi, India). Cuando se trata del rock indio, Vijay Nair es el ejemplo perfecto de un
emprendedor con visión para los negocios. En 1999, era aún un niño cuando creó
Only Much Louder
(OML), la primera compañía de representación de artistas del país. En realidad, lo único que deseaba era
hacer giras con las bandas de rock de barrio que le gustaban. Ahora es casi
famoso.
Esto es lo que sucedió: Nair era el típico chaval de 16 años, del sur de la India, que vivía (y
hacía música) en Mumbai mientras intentaba escabullirse de sus padres, que querían que estudiara
ingeniería. Allí consiguió un empleo en una firma de Internet que diseñaba páginas web para
grupos de música locales. Un día, los miembros de
Pentagram, una nueva banda de rock, le
preguntaron si quería ser su manager. Era el adiós oficial a la escuela de Ingeniería.
“En realidad, cualquier chaval de 17 años saltaría de alegría por tener la suerte de viajar y
pasar el tiempo con una banda de rock”, afirma Nair en una entrevista telefónica.
Sus padres se creyeron la historia de que sería solo un “año de pausa” antes de ir a la
universidad. Pero Nair tenía planes mucho más ambiciosos.
En cuestión de un año, ya representaba
a otros dos grupos y conseguía actuaciones de Pentagram en Glastonbury y Estonia, la entrada del
grupo en el mundillo del rock europeo. Y era sólo el comienzo.
Avancemos cinco años. OML tiene 14 empleados, representa en exclusiva a tres grupos como manager
oficial y organiza actuaciones para otros grupos. Consigue unas 200 representaciones al
año y recientemente creó Counter Culture Records, su propio sello discográfico y de
distribución. En su primer año, ya ha lanzado 10 álbumes.
“El gran cambio es que los artistas ahora tocan su propia música, no como antes que hacían
covers”, afirma Nair. “Esto cambia muchas cosas, porque una vez que tienes tu propio material,
puedes hacer un álbum, conciertos, todo con tus propias creaciones. En ese sentido, cambia
completamente la cadena de valor”.
OML sólo factura unos 378.000 euros (500.000 dólares estadounidenses) anuales, pero como afirmaba Angus Young de AC/DC el camino
hacia la cima es muy largo si quieres dedicarte al rock. Pero OML ya da que hablar: el British
Council ha seleccionado a Nair para el premio de
Emprendedor Joven de la Música Internacional
2010 y una importante revista de negocios señala a OML como una de las empresas más rompedoras
de la India.
Más importante aún, es el hecho de que OML, junto a otras empresas de reciente
creación, han dado voz a la música alternativa india.
“La representación de artistas era un concepto que no existía en la India”, afirma Arjun S.
Ravi, fundador y editor de la revista online
Indiecision. “Los grupos se gestionaban solos o
tenían un amigo que les buscaban actuaciones. [OML] ha creado un modelo de negocio sobre cómo se
pueden hacer las cosas aquí. La forma no es la misma a como se deberían hacer o como se hacen en el
extranjero. India es un mercado muy específico”.
La industria musical india siempre se ha visto dominada por las bandas sonoras de las películas
de Bollywood. Esta música, escrita y grabada por artistas poco conocidos,
incluye un ritmo animado y aires de pop. Posteriormente las megaestrellas del cine indio doblan
las canciones. Este tipo de música recibe una promoción ilimitada a través de los anuncios de televisión y los más de 10 canales musicales del país.
Pese a que algunos de estos cantantes y compositores “en la sombra”, entre ellos A.R. Rahman, de
Slumdog Millionaire- Quién quiere ser millonario, a veces actúan en bodas de famosos o ceremonias de premios, la máquina
musical de Bollywood ha impedido la evolución de una escena musical con actuaciones en directo y
la participación de grupos musicales.
“Incluso en Mumbai, hace cuatro o cinco años no teníamos muchos locales con actuaciones en
directo. Durante un tiempo, sólo había uno y los grupos no pueden tocar en cualquier lugar”,
afirma Ravi.
Ahora, gracias a la aparición de OML y otras empresas similares, el intercambio de ficheros por
Internet y los grupos que aprovechan las nuevas tecnologías, la escena musical independiente
está experimentado un crecimiento sin precedentes.
“En los cuatro últimos años, se ha abierto una gran cantidad de locales”, afirma Ravi. “Ahora
cuando me pongo a preparar actuaciones en Mumbai cada semana tengo entre 20 y 25,
en sólo una semana”.
Las ventas también han crecido. Según una
web dedicada a la música india, la música popular que
no proviene de Bollywood ahora representa un 8 por ciento del mercado, un cambio drástico
comparado con el control total que tenía hasta ahora el cine y la música religiosa. Y se prevén
más cambios radicales.
Según la consultora PricewaterhouseCoopers, la radio en India ha crecido
casi un 40 por ciento entre 2004 y 2008.
Sin embargo, al igual que en el resto del
mundo, los ingresos del sector discográfico cayeron un
15 por ciento el año pasado. PwC señala que eso significa que la música en formato digital será
el motor de crecimiento de la industria en la India en el futuro y podría llegar al 60 por
ciento en 2013, frente al 16 por ciento del año pasado. Y esto podría ser una gran
oportunidad para los grupos musicales que explotan las nuevas tecnologías.
"Internet ha significado el gran boom", dice Nair. "Antes de eso, era prácticamente imposible
llegar a la gente de todo el país y ahora es algo bastante sencillo".
Las bandas de música independiente como Pentagram, el
Raghu Dixit Project e
Indian Ocean ya se
están haciendo su hueco entre grupos más comerciales. Y como Bollywood busca reinventarse, el
cine indio está comenzando a fijarse en las bandas indies.
El director Anurag Kashyap, por
ejemplo, grabó a Indian Ocean para la banda sonora de su película de 2004 "Black Friday"
(Viernes Negro) sobre las investigaciones de la serie de atentados que sufrió Mumbay en 1993.
Aunque Anurag Basu eligió a los veteranos de Bollywood Pritam Chakraborty y Sayeed Quadri para
la banda sonora de su filme "Life in a Metro" (Vida en el Metro) en 2007, el propio Pritam
apareció por primera vez en diferentes fragmentos músicales tipo videoclip como si él mismo
fuera el líder de una banda de rock. El año pasado, el bollywoodiense Farhan Akhtar creó una banda real, y a la vez ficticia, para su
éxito musical sorpresa "Rock on!".
"Para ser sinceros, la gente empieza a hartarse de Bollywood", asegura Ravi. "En los próximos
cuatro o cinco años, o a lo mejor en los próximos diez años, nos abriremos a un abanico mucho
más amplio". Y la música
indie será una fuerza motriz de esa transición, según cree Ravi.
Para OML, algún día se podrá hacer mucho dinero con esto.
La compañía ya ha empezado a mostrar
interés por artistas internacionales. Pero por ahora, Nair se lo toma con calma y quiere dar
forma a la escena de la música nacional. Por eso OML organizó una
conferencia para músicos
independientes en noviembre en Mumbay. No sólo para los músicos que ellos promocionan, sino para
toda la industria.
"Saben que para que su empresa crezca, la escena necesita crecer hacia otros grupos más allá de
los que ya se conocen", dice Nair. "Y creo que la gente es consciente de ello. En la conferencia
de noviembre, el público se puso en pie para ovacionar a Vijay [Nair]; y no fue porque la gente
se sintiera obligada. Fue un sentimiento muy genuino".