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lainformacion.com

viernes, 28/11/14 - 14: 55 h

videojuegos

Análisis: Star Fox 64 3D

José Carlos Castillo

viernes, 23/09/11 - 18:18

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Star Fox 64, también conocido como Lylat Wars llega a las 3D estereoscópicas de Nintendo para intentar revitalizar su raquítico catálogo hasta la llegada de sangre nueva. Hasta Super Mario 3D Land y Mario Kart 7, los combates intergalácticos de Fox y sus amigos se presentan como una opción ineludible para todo fan del género o la propia franquicia. Veamos qué tal le han sentado la tercera dimensión a esta peculiar tripulación.
Star Fox 64 3D  -Foto: lainformacion.com
Lylat Wars fue el motivo por el que soñé con una Nintendo 64 en mis años mozos. En lo que a captar mi atención se trataba, Star Fox 64 derrocó a Super Mario 64, sin que aún hoy pueda discernir claramente por qué. Tal vez fuese la llegada del Rumble Pack, otra idea de Nintendo asimilada a posteriori por todos los sistemas. Porque sí, la aventura intergalática tiene el honor de ser el primer juego en soportar vibración contextual: cada golpe a nuestra nave era perceptible a través del controlador. 

Desde entonces, con la honrosa excepción de Star Fox Adventures para Gamecube, la franquicia ha ido dando tumbos entre Assault, Command y derivados, que en absoluto hacen honor a sus dos entregas principales: el título que nos ocupa y su predecesor en Super NES, Star Fox, primero en desplegar gráficos tridimensionales en la consola gracias al empleo del chip Super FX

Star Fox 64 fue un gran juego, de eso no cabe duda, muchos dirán que de los mejores shooters especiales que se recuerden. Entonces, ¿hemos de colegir que su iteración en Nintendo 3DS es igualmente un acierto? La tridimensionalidad pudo sentar como un guante al juego o echar a perder las bondades de su fórmula. Por suerte no ha sido así. 

Pero vayamos por partes. Si es que hay algún rezagado lector que desconozca la cronología de la serie, aclarar que Star Fox 64 ha estado considerado casi un remake de Star Fox en términos argumentales. La historia se desarrolla en el sistema Lylat, tras el destierro del malvado científico de turno (Andross), exiliado al deshabitado planeta Venom tras sus fechorías en Corneria. Extraños sucesos se propagan por todos los planetas del sistema, hasta el punto que un escuadrón de pilotos con denostada experiencia (Pigma Dengar, James McCloud y Peppy Hare) son enviados a investigar.

Los otrora miembros del equipo Star Fox alcanzan Venom con la inesperada traición de Pigma, que condena a muerte al capitán McCloud. Peppy consigue sobrevivir y comunicar a Fox, hijo James, tan trágico suceso. A consecuencia, el escuadrón Star Fox renace bajo la batuta del zorro, ansioso por vengar a su padre en compañía de dos nuevos integrantes, el arrogante Falco Lombardi y Slippy Toad. Juntos emprenderán una última misión: acabar con Andross y sus reclutas, salvando al sistema Lylat en el proceso.



Así arranca el juego, con un briefing del General Pepper (Ejército de Corneria) en perfectísimo castellano. Nos encomienda recorrer uno a uno los distintos planetas que separan a Corneria de Venom, si bien cada partida será completamente diferente en función a nuestra habilidad. En esto también resultó pionero el título, pues dispone ante nosotros infinidad de rutas por las que alcanzar al enemigo final, todas ellas dependientes de ciertos factores que tardaremos en descifrar.

De este modo, acabar el juego una sola vez (algo que puede hacerse en pocas horas) no supone ni mucho menos haber destapado toda la aventura. Tendremos que jugar numerosas partidas hasta visitar todos los planetas. Además, cada concatenación ofrece un grado diferente de dificultad, por lo que no nos vendrá mal repetir las secuencias más sencillas. 

Por lo demás, ya metidos en faena, Star Fox 64 3D es un shooter más, en el que controlaremos nuestra nave, bien de forma fija (avanzamos constantemente hacia delante) o libre (volando en cualquier dirección) pero siempre por un camino prefijado del punto A al punto B, con alguna que otra bifurcación entremedias. Será interesante estudiar atentamente estas disyuntivas, pues de ellas dependerá en gran medida nuestra pervivencia en las condiciones más hostiles.

Los controles de la nave se han adaptado como un guante a Nintendo 3DS. Podemos optar por un control tradicional con el Circle Pad, o recurrir al giroscopio de la máquina, que convierte al manejo de nuestro Arwing en toda una delicia intuitiva. Ambos supuestos están resueltos con maestría, por lo que será cuestión de gustos el que recurramos a uno u otro. Eso sí, activar el control por movimiento en consonancia al efecto tridimensional puede resultar todo un despropósito, a no ser que movamos la cabeza al tiempo que dirigimos nuestra nave. Siguen presentes, por supuesto, los giros, rizos y toneles del juego original. 

Turbos, bombas, disparos cargados y teledirigidos deberán combinarse correctamente si queremos salir ilesos de cada refriega. Pero no sólo deberemos mirar por nuestro pellejo, también por el de nuestros compañeros, que nos informarán puntualmente de su estado a través de telecomunicaciones dispuestas en la pantalla inferior. A menudo solicitarán nuestro auxilio, momento en que deberemos quitarles de encima algún que otro enemigo, de lo contrario su barra de vida irá reduciéndose hasta la retirada, lo que dificultará la misión en curso y la próxima (cada aliado permanecerá una fase en reparación antes de volver al campo de batalla).



En términos gráficos, las diferencias con el original resultan muy notables. La remasterización visual se antoja exquisita. Texturas muy superiores al original, mayor definición por doquier y una carga poligonal en personajes, naves y escenarios que supera por mucho la cifra primigenia. Atención también a unos muy conseguidos efectos de luz, que dejan buena cuenta del recóndito potencial de Nintendo 3DS.

Y en lo que a las 3D respecta, no se nos ocurre mejor juego para demostrar su valía. Un título sobre raíles basado en la profundidad como este, pedía a gritos servirse de la tecnología estereoscópica. Si desactivamos el efecto 3D, al momento se percibe una diferencia abismal en el gameplay. Realmente notamos la inmensidad espacial, ese vacío grandilocuente al superponerse a lo lejos las distintas estrellas y planetas. Mientras, las naves enemigas van y vienen, ofreciéndonos la sensación de estar siendo rodeados por todos los flancos. A ello contribuye también el virtual surround sound de la portátil.

Tanto los FX como la banda sonora (intacta salvo por su mayor calidad respecto al original) alcanzan el sobresaliente, del mismo modo que el mentado doblaje al castellano, muy apropiado al presupuesto carácter de cada personaje. Destaca aquí la aportación de Alfonso Vallés, doblador profesional del videojuego que tiene al propio Solid Snake en su currículum. Suya es la voz de Andross.

Star Fox 64 3D ofrece también un modo desafío, en el que jugar partidas rápidas dentro de las misiones que hayamos desbloqueado (obtener todas las medallas que premian nuestra pericia, creedme, no resulta sencillo). Y si queréis divertiros con amigos, no dejéis de probar su multijugador (local) que se sirve de la cámara de 3DS para ofrecernos el careto de cada uno en pleno combate. Ver el rostro de vuestro colega a lo lejos, poniendo malas caras por el disparo que acabáis de propinarle, no tiene precio.

¿Qué más podemos decir? Star Fox 64 3D es el juego perfecto para Nintendo 3DS. Su mecánica de partidas breves es ideal para una portátil, la tridimensionalidad encaja en su mecánica de combate espacial y el giroscopio ofrece una respuesta precisa cuando más se necesita. Sumadle gráficos y sonido muy mejorados, doblaje al castellano y multijugador de excepción. No hay nada negativo que decir, salvo que estéis buscando algo más profundo u original. Una pena, eso sí, la carencia de juego en línea, que no impide al cartucho superar con creces al original y convertirse en imprescindible sobresaliente de la máquina en que se inserta.

Puntuación: 9/10
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