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sábado, 27/12/14 - 19: 12 h

videojuegos

SimCity y otros videojuegos que debería probar Mariano Rajoy

Víctor Navarro

viernes, 08/03/13 - 06:30

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  • Llega a las tiendas el nuevo SimCity, un juego de simulación con el que los políticos podrían entrenar su habilidad como gestores.
  • Le recomendamos al presidente un puñado de juegos que podrían ayudarle en sus tareas.

 

Hola Mariano, qué hay. Le venía a contar que ayer salió a la venta la quinta entrega de SimCity, que es un videojuego para ordenador. Ya, ya sé que usted es más de la ‘Play’, pero hágame caso un momento, que igual le interesa pillárselo. SimCity es un simulador político, un juego en el que tienes que construir, gestionar y mantener una ciudad.

¿Que por qué le recomiendo esto a un tipo con experiencia, un presidente del Gobierno, un exministro? Hombre, porque igual le apetece a usted hacer algún experimento con mentos y cocacola light. Haga su ciudad, coja las medidas que ha venido aplicando en el último año, intente plasmarlas de forma fiel y honesta en el juego,  pulse el fast forward, y a ver qué pasa.

Pruebe cosas, Mariano. Pruebe y mire las estadísticas que le da el juego. A Obama ya se lo hicieron. Mire cómo se mueven las cifras cuando se construye un macrocasino. Todas las cifras, digo. El juego está constantemente conectado a internet y lo que hacen otros jugadores le afectará a usted. Mire a ver cómo se reparten los elogios y las culpas aquí. Construya usted seis giraldas y dos bigbenes en pleno centro y mire si el turismo lo arregla todo. Suba los impuestos. Recorte usted en servicios sociales y compruebe si se disparan las mudanzas. Que sí, que es solo un juego, pero los señores que llevan años trabajando en él habrán sacado de algún lado las cifras. No van a hacer el juego sólo para dejarle en evidencia a usted. Que no, que no son del 15M.

Fíjese, después de hacer todo esto, también puede hacer clic sobre cualquier ciudadano al azar, conocerlo y preguntarle qué hace y qué opina de su gestión. Y todo sin salir a la calle, sin pitos y peinetas. Sale usted ganando.

El juego también trae filtros de Instagram y plataformas para hacer vídeo y foto de lo bonita que tiene puesta la ciudad. Lo mejor para el gestor 2.0. Anda que no se iba a hinchar a subir fotos chulas al Twitter,eh, ¡anda que no!

Pero vaya, el precio de lanzamiento está en 60 eurazos y además los servidores del juego se están cayendo por todo el mundo. A lo mejor quiere una alternativa más baratuca. Espérese a las rebajas, si quiere. O cómprese las versiones más antiguas. Hay un simulador bastante conocido que se llama Theme Hospital y que le puede servir para hacerse una idea de por qué la Sanidad requiere tanto gasto. En cuanto se ponga un poco tacaño, se le va a llenar suelo de la clínica de vomitonas, ya verá. Rúleselo a Ana Mato, por favor.

O pruebe con cualquier otro juego de estrategia, qué sé yo, un Starcraft, para comprobar qué tal se le da tomar decisiones económica a velocidades disparatadas. Un consejo para el corto plazo: en estos juegos funciona mejor invertir en los soldados pequeños que guardárselo todo para las tropas de élite. Ah, y la investigación sale bastante rentable casi siempre.

Mire, también hay un juego para la Wii que a lo mejor le hace el apaño. Se llama Little King’s Story y es, a grandes rasgos, un SimCity con chuches. La historia arranca con una situación que igual le resulta familiar: un reino con tres ministros, una vaca y dieciséis habitantes, todos en paro. A partir de ahí, hay que organizarse los gastos levantar el país como buenamente se puede. No le voy a decir que el reyezuelo que protagoniza Little King’s Story se mancha las manos, pero sí que se pasea por el reino y se encarga de buscarle trabajo a todo el que esté ocioso. Y por si esto no le convence: el juego está plagado de chistes de Chiquito de la Calzada. Ahora qué.

Lo que sí le ruego es que huya de Dungeon Keeper, que es uno de mis juegos favoritos, pero le puede dar ideas que no proceden. Yo le hago un resumen rápido si me promete que no lo va a tocar ni con un puntero láser. Dungeon Keeper  va sobre ser jefe con una reforma laboral muy extrema. Pero jefe de una empresa chunga: el amo de una mazmorra. Entre las habilidades de este empresario del averno están azotar a sus trabajadores, manosear dinero y despedir sin indemnización. Tal cual.

Se me ocurren también varios títulos que puede utilizar para mejorar su oratoria y aplacar esa timidez con la que gobierna ¡Suéltese un poco, Mariano! Pruebe usted un buen Mass Effect, o un Alpha Protocol. En estos juegos el diálogo tiene un peso importantísimo: hay que escuchar y responder a los otros personajes y ellos se portarán con usted mejor o peor, dependiendo de cómo los trate. Esto también pasa en The Walking Dead (lo mismo conoce la serie, la pasan en La Sexta), pero este juego de zombis lo lleva un pasito más lejos: sus amigos se acordarán de sus promesas, sabrán cuándo las incumple y, si se contradice en algún discurso, lo notarán. No es mal ejercicio.

Tenga en consideración mi propuesta, por favor, no le va a hacer ningún mal. No es ningún disparate todo esto que le digo, oiga. Es un poco como comprarse un Tamagochi antes de adoptar un perro. Pero vaya, si lo prefiere, siga usted jugando al FIFA.

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