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lainformacion.com

jueves, 31/07/14 - 03: 54 h

asuntos sociales

Así eran los tatuajes, el grito mudo de los criminales y prostitutas del siglo XIX

Un volumen publicado por Errata Nature aúna dos libros con los estudios de finales del siglo XIX y comienzos del XX sobre el tatuaje

Laura Albor

miércoles, 18/04/12 - 06:30

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  • Documentos en la piel

    Documentos en la piel

    ​Tatuajes de Criminales y prostitutas, es un libro poblado de hombres y mujeres de finales del siglo XIX o comienzos del XX de los que apenas se conoce el nombre, unas pocas peripecias vitales… pero de los que nos han llegado sus tatuajes. Individuos sin apenas historia, como tantos otros. Y, sin embargo, aquí están: probablemente escribiesen pocas palabras, pero las que quisieron escribirse en la piel, indelebles, han llegado hasta nosotros, cien años más tarde. Provienen de todo tipo de archivos y por primera vez se recopilan en este libro a través de decenas de imágenes originales.

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • Un grito que se escucha cien años después

    Un grito que se escucha cien años después

    ​"Tatuajes de criminales y prostitutas" da voz y pone imagen a todos los lugares y rincones de los cuerpos de estos seres anónimos y marginados que salen a la luz cien años después, gracias a los escritos y archivos de los estudios de finales del siglo XIX y comienzos del XX  de unos médicos avanzados a su tiempo: Eugenio Lacassagne, y Albert Le Blond y Arthur Lucas.

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • La espalda, ese gran lienzo

    La espalda, ese gran lienzo


    La primera parte del libro, Lacassagne, un médico-criminólogo que lleva a cabo una concepción más atenta de los matices y cree la influencia determinante del medio social en los criminales. Éste llevó a cabo una auténtica antropología del individuo peligroso. En sus últimos días donó a la biblioteca de Lyon un gran fondo de documentos entre los que encontraban una extensa colección y análisis de tatuajes.

    "En la espalda (tal y como se ve en la imagen) se pueden apreciar los tatuajes más grandes" explica Lacassagne. "Tengo un Jean Bart de 37 cm de largo por 33 cm de ancho; una Juana de Arco y una Jeanne Hachette de 41cm de largo por 39 cm de ancho; un Abd al Qádir de 40 cm de largo por 30 cm de ancho.

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • Historia en la piel

    Historia en la piel


    Lacassagne recopiló más de dos mil tatuajes, formados por dibujos, inscripciones o emblemas impresos en la piel de 550 individuos. Esos tatuajes simples, torpes, que tan poco se parecen a los que cualquiera puede hacerse hoy en día transmiten el mensaje sordo de los desplazados de una época. Cuentan pedazos de historias, muy breves, y en apariencia banales, pero que, paradójicamente pronto pasarán al arte "con mayúsculas" por su influencia sobre la obra de muchos de los creadores europeos de finales del XIX y principios del XX.

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • "Voy a meterte mi bota en..."

    "Voy a meterte mi bota en..."


    Los tatuajes que se encontraban bajo el ombligo tradicionalmente tenían contenidos eróticos e inscripciones pornográficos como el de la imagen Robinet d'amour (fuente del amor).

    En ocasiones también se tatuaban el pene con dibujos de botas de montar, botas con espuelas... "Todos los hombres a los que he preguntado acerca de éste" explica Lacassagne "han dado la misma respuesta: que tenían ese tatuaje simplemente para hacer el horrible juego de palabras. "Voy a meterte mi bota en..."

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • A falta de papel buena es la piel

    A falta de papel buena es la piel


    Entre los tatuajes que se encuentran a los criminales, Lacassagne halló "emblemas fantasioso o históricos". "En este caso, lo que se manifiesta es la fantasía del tatuado y especialmente la del tatuador", afirmaba. "En las cárceles o en las colonias pnitenciarias hay individuos que para sacar beneficio o inclso por simple distracción tatúan a sus compañeros. Conocí a uno que me decía: "Esto mata el tiempo. Me gusta dibujar y a falta de papel uso la piel de mis colegas". Entre los pesonajes tatuados los motivos mitológicos (como el que aparece en la imagen con Venus) no son muy numerosos.

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • Tatuajes a modo de traje

    Tatuajes a modo de traje

    "He visto tatuajes que cubrían todo el cuerpo, como un traje completo que representaba el uniforme de un general o de un almirante. He visto incluso dibujos e inscripciones en la cara. En el vientre, bajo el ombligo, se aprecian siempre contenidos lúbricos, incscripciones pornográficas como: Robinet d'amour​ (Fuente dell amor); Plaisir des dames (El placer de las mujeres)

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • Manos entrelazadas para los pederastas

    Manos entrelazadas para los pederastas

    Lacassagne en su análisis se encontró con un gran número de ​personas que tenían en su cuerpo tatuadas inscripciones. Se trata de sentencias, fórmulas, proverbios, fechas conmemorativas que recuerdan el día de nacimiento, de un sorteo, el número de alistamiento... En la imagen encontramos la inscripción Enfant de la gaité (Hijo de la alegría); Ami du contraire (Amigo del adversario); También se encuentran emblemas-metáforas que "son muy interesantes" ya que "la mentalidad del pueblo se manifiesta en todo su esplendor y expresa su ingenuidad". De ahí la frecuente presencia de corazones atravesados por estrellas (de buena o mala suerte) o unas manos entrelazadas que suponen un juramento de amor o amistad. De hecho, unas manos entrelazadas sujetando un pensamiento con unas iniciales, tal y como el que se ve en la imagen es un dibujo que se ha encontrado tatuado tatuado en varios pederastas.

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • Las mujeres y el tatuaje

    Las mujeres y el tatuaje


    La segunda parte del libro Tatuajes de criminales y prostitutas​ se centra en estas últimas gracias a los estudios llevados a cabo por Le Bond y Lucas, discípulos de Lacassagne. Según éstos, la mujer se tatuaba por dos causas principales: bien porque tenía relaciones con un individuo, por lo general tatuado y bajo su influencia y fidelidad se dejaba grabar su nombre, las iniciales del amante. En otros casos, la mujer se entrega a un profesional que hacía de sus capacidades artísticas "a un precio mínimo" una tentación irresistible.

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • Declaración de amor de una prostituta

    Declaración de amor de una prostituta

    En la imagen se ve el tatuaje que llevaba una mujer de 25 años (prostituta desde hacía cinco) de apellido G. Julie en su brazo izquierdo. Sus progenitores fallecieron y estaba acusada de robo. En la iscripción se lee "Amo a Emile para toda la vida".

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital
  • La prostitución, "un mal necesario"

    La prostitución, "un mal necesario"

    En el libro tatuajes de criminales y prostitutas, se explica como en Francia, en el siglo XIX, la prostitución era considerada un mal necesario y por tanto más que intentar acabar con él se intentaba gestionarlo adecuadamente. De este modo, las filles à numéro​ eran mujeres que trabajaban en burdeles, mientras que las filles en carte trabajaban en la calle y debían inscribirse ellas mismas.

    Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

    Dixi Media Digital

Documentos en la piel

​Tatuajes de Criminales y prostitutas, es un libro poblado de hombres y mujeres de finales del siglo XIX o comienzos del XX de los que apenas se conoce el nombre, unas pocas peripecias vitales… pero de los que nos han llegado sus tatuajes. Individuos sin apenas historia, como tantos otros. Y, sin embargo, aquí están: probablemente escribiesen pocas palabras, pero las que quisieron escribirse en la piel, indelebles, han llegado hasta nosotros, cien años más tarde. Provienen de todo tipo de archivos y por primera vez se recopilan en este libro a través de decenas de imágenes originales.

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

Un grito que se escucha cien años después

​"Tatuajes de criminales y prostitutas" da voz y pone imagen a todos los lugares y rincones de los cuerpos de estos seres anónimos y marginados que salen a la luz cien años después, gracias a los escritos y archivos de los estudios de finales del siglo XIX y comienzos del XX  de unos médicos avanzados a su tiempo: Eugenio Lacassagne, y Albert Le Blond y Arthur Lucas.

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

La espalda, ese gran lienzo


La primera parte del libro, Lacassagne, un médico-criminólogo que lleva a cabo una concepción más atenta de los matices y cree la influencia determinante del medio social en los criminales. Éste llevó a cabo una auténtica antropología del individuo peligroso. En sus últimos días donó a la biblioteca de Lyon un gran fondo de documentos entre los que encontraban una extensa colección y análisis de tatuajes.

"En la espalda (tal y como se ve en la imagen) se pueden apreciar los tatuajes más grandes" explica Lacassagne. "Tengo un Jean Bart de 37 cm de largo por 33 cm de ancho; una Juana de Arco y una Jeanne Hachette de 41cm de largo por 39 cm de ancho; un Abd al Qádir de 40 cm de largo por 30 cm de ancho.

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

Historia en la piel


Lacassagne recopiló más de dos mil tatuajes, formados por dibujos, inscripciones o emblemas impresos en la piel de 550 individuos. Esos tatuajes simples, torpes, que tan poco se parecen a los que cualquiera puede hacerse hoy en día transmiten el mensaje sordo de los desplazados de una época. Cuentan pedazos de historias, muy breves, y en apariencia banales, pero que, paradójicamente pronto pasarán al arte "con mayúsculas" por su influencia sobre la obra de muchos de los creadores europeos de finales del XIX y principios del XX.

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

"Voy a meterte mi bota en..."


Los tatuajes que se encontraban bajo el ombligo tradicionalmente tenían contenidos eróticos e inscripciones pornográficos como el de la imagen Robinet d'amour (fuente del amor).

En ocasiones también se tatuaban el pene con dibujos de botas de montar, botas con espuelas... "Todos los hombres a los que he preguntado acerca de éste" explica Lacassagne "han dado la misma respuesta: que tenían ese tatuaje simplemente para hacer el horrible juego de palabras. "Voy a meterte mi bota en..."

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

A falta de papel buena es la piel


Entre los tatuajes que se encuentran a los criminales, Lacassagne halló "emblemas fantasioso o históricos". "En este caso, lo que se manifiesta es la fantasía del tatuado y especialmente la del tatuador", afirmaba. "En las cárceles o en las colonias pnitenciarias hay individuos que para sacar beneficio o inclso por simple distracción tatúan a sus compañeros. Conocí a uno que me decía: "Esto mata el tiempo. Me gusta dibujar y a falta de papel uso la piel de mis colegas". Entre los pesonajes tatuados los motivos mitológicos (como el que aparece en la imagen con Venus) no son muy numerosos.

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

Tatuajes a modo de traje

"He visto tatuajes que cubrían todo el cuerpo, como un traje completo que representaba el uniforme de un general o de un almirante. He visto incluso dibujos e inscripciones en la cara. En el vientre, bajo el ombligo, se aprecian siempre contenidos lúbricos, incscripciones pornográficas como: Robinet d'amour​ (Fuente dell amor); Plaisir des dames (El placer de las mujeres)

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

Manos entrelazadas para los pederastas

Lacassagne en su análisis se encontró con un gran número de ​personas que tenían en su cuerpo tatuadas inscripciones. Se trata de sentencias, fórmulas, proverbios, fechas conmemorativas que recuerdan el día de nacimiento, de un sorteo, el número de alistamiento... En la imagen encontramos la inscripción Enfant de la gaité (Hijo de la alegría); Ami du contraire (Amigo del adversario); También se encuentran emblemas-metáforas que "son muy interesantes" ya que "la mentalidad del pueblo se manifiesta en todo su esplendor y expresa su ingenuidad". De ahí la frecuente presencia de corazones atravesados por estrellas (de buena o mala suerte) o unas manos entrelazadas que suponen un juramento de amor o amistad. De hecho, unas manos entrelazadas sujetando un pensamiento con unas iniciales, tal y como el que se ve en la imagen es un dibujo que se ha encontrado tatuado tatuado en varios pederastas.

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

Las mujeres y el tatuaje


La segunda parte del libro Tatuajes de criminales y prostitutas​ se centra en estas últimas gracias a los estudios llevados a cabo por Le Bond y Lucas, discípulos de Lacassagne. Según éstos, la mujer se tatuaba por dos causas principales: bien porque tenía relaciones con un individuo, por lo general tatuado y bajo su influencia y fidelidad se dejaba grabar su nombre, las iniciales del amante. En otros casos, la mujer se entrega a un profesional que hacía de sus capacidades artísticas "a un precio mínimo" una tentación irresistible.

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

Declaración de amor de una prostituta

En la imagen se ve el tatuaje que llevaba una mujer de 25 años (prostituta desde hacía cinco) de apellido G. Julie en su brazo izquierdo. Sus progenitores fallecieron y estaba acusada de robo. En la iscripción se lee "Amo a Emile para toda la vida".

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

La prostitución, "un mal necesario"

En el libro tatuajes de criminales y prostitutas, se explica como en Francia, en el siglo XIX, la prostitución era considerada un mal necesario y por tanto más que intentar acabar con él se intentaba gestionarlo adecuadamente. De este modo, las filles à numéro​ eran mujeres que trabajaban en burdeles, mientras que las filles en carte trabajaban en la calle y debían inscribirse ellas mismas.

Información e imágenes extraídas del libro Tatuajes de criminales y prostitutas

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