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Jueves, 11/02/16 - 14:07 h

Asuntos sociales

Tras los pasos de los diez españoles que embarcaron en el Titanic

Laura Albor

Martes, 10 de abril del 2012 - 17:03

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  • Una salida llena de ilusión
    Una salida llena de ilusión
    Justo al mediodía del diez de abril de 1912, la sirena del Titanic sonó tres veces, el capitán Smith ordenó soltar amarras y sus hélices comenzaron a girar. A bordo, se encontraban diez españoles, en aquel momento se sentían las personas más afortunadas. Siete de ellos tuvieron mucha más suerte de la que nunca pudieron imaginar: sobrevivieron al naufragio más famoso de la historia de la navegación.Imagen e información tomada del libro Los diez del Titanic

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  • Nuestros diez compatriotas del Titanic
    Nuestros diez compatriotas del Titanic
    El matrimonio madrileño formado por Víctor Peñasco y María Josefa Pérez de Soto, acompañados por su doncella, Fermina Oliva; el grupo de catalanes compuesto por Julián Padró, Emilio Pallás y las hermanas Florentina y Asunción Durán; la malagueña Encarnación Reynaldo; el empresario asturiano Servando Oviés; y el barcelonés Juan Monros, único miembro de la tripulación de origen español, son los personajes que protagonizan Los diez del Titanic, un relato que recoge la apasionante biografía de los compatriotas que fueron testigos directos del hundimiento del transatlántico.

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  • Un asturiano
    Un asturiano
    El asturiano Servando Oviés, miembro de una famosa familia de indianos de Avilés, había emigrado en 1981 a La Habana, con escasos quince años, para trabajar en la tienda de telas de un familiar. Con el tiempo, se convirtió en un importante hombre de negocios dedicado a la industria textil. Desde, al menos, 1907, viajaba todos los años desde Cuba a Europa, con escalas en Nueva York, para adquirir artículos para su empresa. Siguiendo su costumbre de elegir los buques más lujosos y rápidos del momento, en 1912 embarcó en primera clase del Titanic. Murió en el naufragio, pero su cuerpo no apareció. Según se deduce de los datos recabados por los autores de Los diez del Titanic, la familia compró un cadáver: el cuerpo 189. Un año después, un poderoso despacho de abogados neoyorquino interpuso una demanda millonaria contra la White Star Line solicitando una indemnización millonaria por la pérdida de sus pertenencias.

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  • De luna de miel, en el Titanic
    De luna de miel, en el Titanic
    El madrileño Víctor Peñasco y su esposa María Josefa Pérez de Soto son, probablemente, los pasajeros españoles del Titanic más conocidos. Miembros de dos adineradas familias, la pareja de recién casados decidió embarcar en el transatlántico con destino a Nueva York para poner el broche de oro a su espléndida Luna de Miel.Imagen e información tomada del libro "Los diez del Titanic"

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  • Recién casada y viuda
    Recién casada y viuda
    Víctor y María Josefa viajaron en primera clase acompañados de su doncella, Fermina Oliva. María Josefa y Fermina se salvaron en el bote 8, pero Víctor pereció en el naufragio. Su cuerpo nunca fue encontrado, lo que obligó a la familia a comprar un certificado de defunción falso para que María Josefa pudiese ser considerada legalmente viuda. En Los diez del Titanic se desvelan aspectos poco conocidos de su historia como, por ejemplo, que Víctor era hijo del cronista madrileño Hilario Peñasco, o el auténtico parentesco que le unía con el entonces presidente del Gobierno de España José Canalejas.

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  • Carta
    Carta
    Carta recurso.  

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  • El
    El "engaño" de los Peñasco
    Días antes de embarcar en el Titanic, Victor Peñasco y su esposa María Josefa estuvieron alojados en el prestigioso Hotel Majestic de París, ya desaparecido. Para no preocupar a su familia, que desconocía los planes de la pareja, dejaron allí a su mayordomo Eulogio con el encargo de enviar cada día una postal a Madrid simulando que permanecían en Francia. Imagen e información tomada del libro Los diez del Titanic

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  • Lucy Noël Martha Dyer-Edwards, Condesa de Rothes
    Lucy Noël Martha Dyer-Edwards, Condesa de Rothes
    La condesa fue un gran apoyo para María Josefa cuando el Atlántico Norte se llevó a su esposo Victor. La Condesa se dirigía a Estados Unidos para reunirse con su marido, Evelyn Leslie Norma. La Condesa había nacido en Londres el 25 de diciembre de 1878, por eso su segundo nombre es Noël, que significa Navidad en francés. Tenía dos hijos pequeños, Malcolm y John que, en 1912, tenían diez y cuatro años. ​

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  • Fermina Oliva
    Fermina Oliva
    La doncella del matrimonio Peñasco, Fermina Oliva, era natural del municipio conquense de Uclés, aunque se había trasladado muy joven a Madrid donde instaló un modesto taller de costura. Gracias a su trabajo como costurera, entró en contacto con la familia de María Josefa Pérez de Soto quien contrató sus servicios como dama de compañía durante la Luna de Miel de la pareja. En Los diez del Titanic se narran los episodios más dramáticos de su terrible experiencia, entre ellos, el sobrecogedor momento en que estuvo a punto de quedarse a bordo del barco, o cómo tuvo que trasladarse a Halifax (Canadá) y vivir el amargo trance de intentar identificar el cuerpo de Víctor Peñasco entre cientos de cadáveres.

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  • Tumba Fermina Oliva
    Tumba Fermina Oliva
    Esta es la tumba de Fermina en el cementerio de la Almudena de Madrid.

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  • Juan Monros
    Juan Monros
    Los diez del Titanic reconstruye la historia, hasta ahora inédita, del único miembro español de la tripulación del transatlántico: Juan Monros. Nacido en Barcelona, aunque afincado en París, con sólo 20 años y por puro azar, fue contratado como ayudante de camarero del lujoso Restaurante a la Carta del Titanic, exclusivo para pasajeros de primera clase. La noche del naufragio, después de atender una cena especial en honor al Capitán Edward Smith, Monros y todo el personal del restaurante (unas 70 personas) fueron retenidos en un largo corredor de tercera clase por otros miembros de la tripulación, que les impidieron acceder a la cubierta de botes. Todos, excepto tres, murieron en la tragedia. Una semana después, el cadáver de Juan Monros fue rescatado del Atlántico Norte por el buque cablero Mackay-Bennett. Se encontraba en avanzado estado de descomposición y, junto con otras 23 víctimas, se le dió sepultura en el océano en una emotiva ceremonia.

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  • Tras los pasos de Encarnación Reynaldo
    Tras los pasos de Encarnación Reynaldo
    El censo aportó valiosísima información sobre uno de los pasajeros españoles más desconocidos. Se trata de la malagueña Encarnación Reynaldo, a la que este documento sutía el año anterior a su viaje en le Titanic trabajando en Londres al servicio de una familia de gibraltareños.Imagen e información tomada del libro Los diez del Titanic

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  • Una postal de Encarnación
    Una postal de Encarnación
    El único documento que puede ofrecer una mínima pista certera sobre algunos aspectos de la vida de Encarnación después de la tragedia del Titanic es esta postal que le envía su herman Luisa desde Nueva York en 1916 con una fotografía de dos de sus hijajs, Matilde y Josefina, que, en ese momento, tenían tres y dos años. El contenido de esta carte permite deducir que Encarnación, que era viuda, había contraído segundas nupcias cuatro años después del naufragio.Imagen e información tomada del libro Los diez del Titanic

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  • Cuatro desde Barcelona
    Cuatro desde Barcelona
    Emilio Pallás, Julián Padró y las hermanas florentina y Asunción Durán, personajes que se conocieron en Barcelona, tomaron la decisión de emigrar a Cuba en busca de nuesvas oportunidades laborales. Los cuatro catalanes embarcaron en segunda clase del titanic para dirigirse a Nueva York en tránsito hacia La Habana. Gracias a la ayuda de un joven pasajero argentino, consiguieron acceder a la cubierta superior del barco a tiempo para ponerse a salvo. Mientras Florentina y Asunción subieron sin problemas al bote 12, Julián y Emilio se vieron obligados a saltar al bote 9 cuando ya descendía por el costado del buque. En Los diez del Titanic se narran con detalle las peripecias de estos cuatro catalanes desde que alcanzaron la cubierta dle Titanic hasta que fueron recogidos por el Carpathia, el barco que rescató a los supervivientes de la tragedia.

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  • Tumba de Julián Padrós y Florentina Durán
    Tumba de Julián Padrós y Florentina Durán
    Se encuentra en el cementerio Colón de La Habana. Se encuentra cincelado sobre la lápida un bote como en los que salvaron la vida bajo la imagen de la Virgen. Nadie se ha preocupado de grabar el nombre de Julián, que falleció con posterioridad a Florentina.Imagen e información tomada del libro Los diez del Titanic

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  • Emilio Pallás, en el hospital
    Emilio Pallás, en el hospital
    El catalán Emilio Pallás, a la derecha, posa junto a otros supervivientes en el Hospital St. Vicent de Nueva York, donde se recupera de las lesiones provocadas por la caída al lanzarse sobre el bote salvavidas número 9 durante el hundimiento. ​Imagen e información tomada del libro Los diez del Titanic

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  • Tras las 1.500 muertes, la investigación
    Tras las 1.500 muertes, la investigación
    De los diez españoles que embarcaron en el Titanic, siete sobrevivieron a la catástrofe. Victor Peñasco, Juan Monros y Servando Oviés fueron tres de las más de 1.500 víctimas que sucumbieron en el naufragio.El 19 de abril, justo al día siguiente de la llegada del Carpathia, en los salones del Hotel Waldorf Astoria de Nueva York comenzarons los trabajos de la Comisión de Investigación del Senado de Estados Unidos. A lo largo de 18 jorandas recogieron el testimonio de 85 testitgos. El primero en ser llamado a declarar fue Bruce Ismay. ​

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