El sacerdote abulense y canónigo-administrador de la Catedral de Ávila, Vicente Aparicio, de 72 años, ha sido hallado muerto esta mañana en su despacho del templo catedralicio.
La Guardia Civil de Ávila detuvo a los siete componentes de una banda tras haber cometido un robo en un secadero de jamones de Hoyorredondo y a los que se atribuyen otros delitos similares, como el cometido en un almacén textil tres días antes, según informó el instituto armado.