Uno de los condenados a cadena perpetua es el ex jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la policía secreta del régimen militar chileno, Juan Manuel Contreras, quien, como el resto de los imputados, no compareció en este proceso. El otro condenado a perpetuidad es Pedro Octavio Espinoza Bravo, ex brigadier y segundo de Contreras en la DINA.