Los escándalos nocturnos traen de cabeza a los vecinos del barrio del Cayo de Aldaia. Nadie se atreve a hablar claro pues ha habido amenazas de muerte y agresiones, los canes peligrosos andan muchas veces sueltos y la existencia de apuestas con perros de presa, gallos de pelea y los conocidos como pollos de combate se dan por seguras. Se escuchan lamentos de animales, en ocasiones se les ve heridos, aunque nadie dice haber visto las luchas, cuyas convocatorias se dan en círculos muy cerrados.