29/11/2009 00:36 Leer artículo completo en
La Razón digital
Comienza un nuevo año. Comienza el Adviento. Comienza la espera. Pero no una espera cualquiera, porque aquél que viene es el Señor. Él se pone en camino, da el primer paso, toma la iniciativa, pero también espera, porque el amor hace de Él un «buscador», un apasionado buscador de todo ser humano. Dios, el que viene, está en continuo y permanente Adviento. El teólogo Bruno Forte afirma que «Dios es adviento (el que está siempre viniendo) y el hombre es éxodo (el que siempre está en camino)».