6/08/2011 10:47 Leer artículo completo en
Hoy Digital
Las emociones se desbordaron en el cuarto de corrida, que fue el de la despedida de José Ignacio Ramos. Burgalés de cuna, de Modúbar de la Emparedada, pero criado y forjado como torero en Vitoria, José Ignacio decidió terminar el día de la Virgen Blanca sus 20 años de honrosa carrera en su segunda tierra. No habrá habido torero más querido en Vitoria que él.