Además de frío y nieve, el mal tiempo también trae estorninos. Estorninos pinto. Llegan huyendo de las temperaturas gélidas, de los temporales del centro de Europa, y se suman a los estorninos negros autóctonos. Santander es uno de los puntos donde recalan y se establecen para capear el invierno. Llegan a cientos, a decenas de miles.
Ciertos temas en este caso que atañen directamente a la práctica cinegética con sus normas y ordenes anuales, no dejan de ser curiosos para todos los vinculados al mundo natural, como pueda ser mi caso.