La algarabía que se concentraba ayer por la mañana en el Ferial pequeño pronto se extendió a todo el recinto Ferial de Potes. Fueron millares de personas las que pulularon sin descanso por los puestos de productos típicos lebaniegos. Quesucos, embutidos, orujo y demás estuvieron a la orden del día. Pero el plato fuerte, y nunca mejor dicho, corrió a cargo de los dos magníficos terneros de la marca 'Carne de Vacuno de Liébana' con que la SAT Liébana-Peñarrubia agasajó a la multitud.