16/07/2010 03:00 Leer artículo completo en
MundoDeportivo
CiclismoFue un 14 de julio de hace quince años. Miguel Indurain se había vestido de amarillo cuatro días antes en la contrarreloj entre Huy y Seraign, el día después de su famosa cabalgada camino de Lieja con Bruyneel a rueda. El navarro, magnánimo siempre, permitió que el belga ganase la etapa y se visities de líder por un día.Jalabert era el líder de la regularidad, la carrera venía de los Alpes y, camino de los Pirineos, hacía un incursión en una llegada nueva, Mende, en pleno Macizo Central.