martes, 9 de febrero de 2010 - 22:37 h
Enlace de interés
Los secuestradores del pesquero «Alakrana» –que mantienen retenida a la tripulación del atunero vasco desde el pasado día 2 de octubre– no han puesto sobre la mesa la liberación de sus dos compañeros encarcelados en España como condición para poner punto y final al asalto. Pese a que, públicamente, uno de los portavoces de los piratas reclamó hace unos días que se levantase su arresto «para poder comenzar a negociar la liberación del barco y sus tripulantes», fuentes conocedoras de la negociación aseguraron ayer a este periódico que los secuestradores «nunca han impuesto esa condición». Se trata, recalcan, de una mera cuestión de dinero en la que la suerte de los dos detenidos en aguas del Índico – «Abdu Willy» y Raagegeesey Hassan Haji– no se ha puesto en ningún momento sobre la mesa como condición sine qua non.Precisamente ayer tocó a su fin la atolondrada peripecia judicial de «Abdu Willy», objeto de una bizantina discusión sobre su minoría o mayoría de edad que le ha llevado de prisión a un centro de menores y, nuevamente, a prisión. Ha tenido que comparecer ante cuatro jueces de la Audiencia Nacional en menos de tres semanas, someterse a siete pruebas médicas y esperar al veredicto de 16 magistrados pero, finalmente, su «sainete» judicial ha terminado donde empezó: en Alcalá-Meco.A regañadientes Después de que la Sala de lo Penal concluyese de forma «precisa y unívoca» que el detenido es mayor de edad, el juez Santiago Pedraz se vio ayer obligado a asumir el caso (que previamente había rechazado al admitir dudas sobre su mayoría de edad a la vista de los informes médicos).El magistrado hizo suyos los argumentos esgrimidos por su compañero Baltasar Garzón al ordenar, el pasado 13 de octubre, el ingreso en prisión de «Abdu Willy» y acordó la misma medida por idénticos delitos: 36 de detención ilegal, asociación ilícita, robo con violencia y uso de armas.Pero la comparecencia de «Abdu Willy» ante el juez no estuvo exenta de contratiempos. Aunque, como recordaron fuentes jurídicas, anteriormente había declarado con un intérprete de árabe, el supuesto pirata adujo ayer que desconocía ese idioma y solicitó un intérprete de somalí, por lo que tuvo que esperar en los calabozos hasta que la traductora se personó en la sede judicial.Tras ser detenido hace un mes en aguas del Índico junto a otro de los supuestos secuestradores del atunero vasco «Alakrana», «Abdu Willy» fue trasladado a España por orden de Garzón, que acordó su ingreso en prisión a la espera de que se le practicaran más pruebas para averiguar si, como decía, era menor de edad. Desde ese momento, el correcalles médico de «Abdu Willy» le llevó a pasar de menor a mayor de edad tres veces en once días.
Se ha enviado Titulo de la noticia a email@example.org
No puedo leer la noticia ahora.
Enviadme la noticia a la siguiente dirección de correo electrónico, la leeré más tarde.
Después de una serie de pruebas que sirvieron para comprobar que 'Abdu Willy' era mayor de edad, el juez Pedraz ha decidido enviarle a prisión tras acusarle por los mismos delitos que le imputó su homólogo Baltasar Garzón.
Después de una serie de pruebas que sirvieron para comprobar que 'Abdu Willy' era mayor de edad, el juez Pedraz ha decidido enviarle a prisión tras acusarle por los mismos delitos que le imputó su homólogo Baltasar Garzón.
La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) acordó hoy la renovación del permiso del que ya disfrutaba el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para poder dar clases de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), según informaron fuentes de este ...
[ Se el primero en comentar esta noticia ]
Deja tu comentarioLa tormenta semitropical deja sin luz a 11.000 hogares y empresas de Tenerife, Hierro y La Gomera
Un ciudadano chino, apuñalado al evitar que un hombre agrediera a una mujer
"Crónicas", de TVE, analizará este domingo la situación de Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real)
CANARIAS. METEOROLOGÍA ADVIERTE SOBRE FUERTES LLUVIAS EN CANARIAS
© 2009 DixiMedia Digital SA. Todos los derechos reservados
