29/07/2009 16:43 Leer artículo completo en
Blog de cine
Nunca odies a tus enemigos…afecta a tu propio juicio.
-Michael
Después de los eventos analizados, con Michael descubriendo que no todo va a ser tan fácil como parecía en el Vaticano, regresamos a Nueva York con el reencuentro entre Mary y Vincent, que tienen una breve y bonita secuencia cerca de la antigua tienda de Genco (donde Vito se convirtió en lo que fue) y en la que vemos, brevemente, a una magnífica actriz y gran persona ya fallecida, nada menos que Catherine Scorsese, madre del famoso cineasta.