1/06/2011 00:20 Leer artículo completo en
La Voz Digital de Cádiz
Contrastes propios de estos juegos: el segundo de corrida, del mismo hierro de Peñajara, vino a ser, en calidades y estilo, uno de los tres mejores de la feria. Viento de nuevo. Pero César Jiménez, encajado ya en el saludo de capa, quedó comprometido con un brindis al público. Cumplió con el compromiso: no se le fue el toro, lo lució, le dio sitio y aire, lo dejó encuadernadito. Fue también bravo el tercer peñajara. Nervioso Javier Cortés, ileso tras una caída.