AVISO: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de su navegador u obtener más información aquí.

lainformacion.com

miércoles, 30/07/14 - 13: 22 h

ciencias (general)

Cuanto más te concentras en una tarea más fácil es confundirte

Antonio Martínez Ron

jueves, 04/10/12 - 20:00

[ ]
  • Un estudio con monos desvela los cambios de atención durante la realización de una tarea.
  • Cuando estamos más concentrados detectamos los cambios sutiles pero no los radicales.
Imagen de un estudio anterior de Cohen con monos Reshus  -Foto: Journal of Neuroscience

Cuando nuestra mente se pone a vagar, también lo hace nuestra percepción. La neurobióloga Marlene Cohen, de la Universidad de Pittsburgh, ha realizado una serie de experimentos con la atención visual de los monos y ha descubierto la manera en que el cerebro pierde algunos detalles durante una tarea.

Nuestro cerebro tiene propensión a distraerse y pasa la mitad del tiempo vagando de un lado a otro, pero estudiar las fluctuaciones de la atención, y los errores que provocan, resulta especialmente difícil. Dicho de otra forma, mientras se realiza una tarea es complicado saber si los errores se deben a la complejidad de la propia tarea o a un problema de atención.

Para afrontar este desafío, Cohen entrenó a un grupo de monos Rhesus para realizar una serie de tareas con un ordenador. La idea era enseñarles a detectar y anticipar pequeños cambios en la pantalla y medir su atención monitorizando las respuestas de un grupo de 80 neuronas del área V4 del cerebro que codifica la información visual. En cada tarea el mono observaba una pareja de imágenes idénticas y aleatoriamente se cambiaba la orientación de una de ellas. Si el animal era capaz de detectar este cambio era recompensado con unas gotas de zumo. 

Para medir la atención, según publica Science, los investigadores monitorizaron la forma en que las neuronas anticipaban un cambio; cuando esperaban que la novedad apareciera por la derecha, por ejemplo, se activaban con antelación determinadas neuronas y no otras, lo que permitía saber si la atención del mono estaba dirigida a la prueba.

Al igual que ocurre con los humanos, la atención de los monos fluctuaba y afectaba a la manera en que podían completar la tarea. Cuando los monos esperaban el cambio por la izquierda y se producía en este lado, el mono era capaz de detectarlos en un 70% de las ocasiones. En cambio, cuando se producía por el lado inesperado, el mono no era capaz de verlo y la variación pasaba completamente inadvertida para él. Este sistema permitió a los científicos predecir su nivel de acierto con un 80% de precisión.

Para sorpresa de los investigadores, cuando los monos estaban más concentrados en una tarea más fácilmente detectaban los cambios sutiles, pero cuando el cambio era realmente obvio su nivel de acierto empeoraba considerablemente. Según el estudio, este hecho sugiere que atender a un elemento (por ejemplo líneas verticales) hace más difícil detectar un elemento muy distinto (como las líneas horizontales). Es decir, según los propios investigadores, "centrarse en una característica de una escena hace más difícil detectar otra característica".

Esta conclusión confirma a nivel neurobiológico lo observado por otros neurocientíficos y las teorías de la "ceguera de la atención" del psicólogo Daniel Simons. En una de sus pruebas más conocidas, Simons muestra el vídeo de un grupo de jóvenes que intercambian una pelota de baloncesto. Mientras los sujetos cuentan el número de pases, les pasa totalmente desapercibida la presencia de un gorila que cruza por mitad de la escena. Este fallo de la atención es también aprovechado por los magos, que saben desde hace siglos que cuando el espectador se concentra en un punto es más fácil que no se dé cuenta de un cambio evidente que tiene delante de los ojos. [Ver especial Neuromagic]

Según los autores de este estudio, la atención espacial de un lanzador de béisbol puede vagar por el campo y fijarse en los uniformes del contrario, pero si su entrenador saltase al campo vestido de otro color pasaría completamente inadvertido para él. Conocer la manera en que nuestro sistema nervioso actúa durante la atención nos ayuda a conocer mejor cómo percibimos.

Antonio Martínez Ron

Colaborador de Ciencia

Destacamos

Lo más visto en Ciencia

Secciones

Sobre nosotros

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube

iplabel