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miércoles, 01/10/14 - 16: 12 h

ciencias (general)

¿Qué le pasa al cerebro de un zombi?

A.M.Ron

martes, 05/07/11 - 06:15

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El neurocientífico Bradley Voytek analiza, en tono de broma, lo que ocurre en el cerebro de los zombis y ofrece algunos consejos para evitar sus ataques. Ataxia, mala memoria, ausencia de dolor... todas las características clásicas de los zombis pueden explicarse desde el punto de vista neurológico.

El síndrome del zombi (Pimsleur Approach)  -Foto: Pimsleur Approach

Empezó como una especie de broma en la red social Quora y ha terminado dando lugar a varios artículos, entrevistas y hasta una infografía. En colaboración con la "Zombie Research Society" (Sociedad para la Investigación de los Zombis), el neurocientífico Bradley Voytek y su colega Timothy Verstynen han analizado el comportamiento de los zombis que aparecen en cómics y películas desde un punto de vista neurológico, y el resultado es un improvisado manual para entender sus desórdenes y evitar un hipotético ataque.

"Este trastorno, al que hemos bautizado como "Trastorno Hipoactivo de Déficit de Conciencia, escribe Voytek, "se caracteriza por la pérdida del comportamiento racional, voluntario y consciente y su sustitución por agresiones compulsivas, atención conducida por estímulos y la incapacidad de coordinación motora y lingüística". Traducido: los zombis tienen el cerebro hecho papilla y para demostrarlo, Voytek y su colega han reconstruido el hipotético escáner cerebral de un zombi en comparación con el humano. Las áreas el color naranja son las zonas destruidas en el cerebro de un "muerto viviente":

Este nivel de daños cerebrales, aseguran los científicos, conduce a un patrón de violencia y apatía social y los pacientes tendrían "pocas posibilidades de rehabilitación", bromean. De hecho, añade Voytek, la única recomendación posible sería la inmediata puesta en cuarentena del individuo afectado, aunque se atreven a dar algunas instrucciones básicas para defenderse de un ataque, en función de las características que los zombis presentan de forma habitual:

1. Daños en el cerebelo: ataxia

Este daño en el cerebelo explicaría su movimiento lento y descoordinado característico de los zombis, por lo que la primera opción es correr o subirse a un lugar elevado. En cualquier caso, advierten, hay que tener cuidado con una segunda clase de zombis, los zombis "rápidos", que no tienen este problema y son mucho más peligrosos.

2. Daños en el lóbulo temporal: mala memoria

Otra de las características de los zombis es que enseguida olvidan lo que estaban haciendo. El daño en el lóbulo temporal, como en la película "Memento", provoca un problema con la creación de recuerdos, de modo que permanecer un rato escondido es una buena estrategia, hasta que el zombi se distraiga con otra cosa.

3. Daños en la corteza parietal: no sienten dolor.

Si no puede matar a un zombi arrancándole la cabeza es mejor que no luches con él, porque ellos no sienten dolor y tú sí. Esta característica se explicaría por los daños en la corteza parietal.

4. Síndrome de Bálint.

Parte de estos daños en la corteza parietal explicaría que los zombis sean víctimas del síndrome de Bálint, una enfermedad que se manifiesta en dificultad de mover los ojos y calcular distancias, de modo que no resulta difícil escapar de su mirada y distraerlos.

5. Síndrome de Capgras

"Curiosamente", apunta Voytek, "los zombis también parecen sufrir alguna forma del síndrome de Capgras", es decir, no reconocen a los familiares ni a las personas que apreciaron en vida. Por eso, si no puedes huir, imitar sus movimientos puede ser una buena estrategia para que te consideren uno de ellos.

6. Daños en la corteza prefrontal: imposible comunicarse.

Finalmente, los daños en la corteza prefrontal harían imposible cualquier intento de comunicarse con un zombi o tratar de hacerle entrar en razón. "¡No seas víctima de tu propia ignorancia del cerebro!", bromean los autores.

Por supuesto, recuerdan los autores, todos estos consejos son en tono de broma, no pretenden hacer mofa de las personas con daños cerebrales y son solo un intento de enseñar algo de ciencia de forma divertida. "Si alguien aprende algo sobre el cerebro en el camino", señala Voytek en Wired, habremos alcanzado nuestro objetivo".

Imágenes: Bradley Voytek y Pimsleur Approach El mal del cerebro

Ver documental "El mal del cerebro"

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