miercoles, 10 de febrero de 2010 - 00:04 h
Una iniciativa popular consigue que se honre la memoria de un hombre a quien la sociedad de su época castigó por su condición sexual a pesar de todas sus contribuciones a esta
Se ha enviado Titulo de la noticia a email@example.org
No puedo leer la noticia ahora.
Enviadme la noticia a la siguiente dirección de correo electrónico, la leeré más tarde.
Alan Turing fue uno de los matemáticos más brillantes del siglo XX, y la influencia de su trabajo en nuestro mundo actual es prácticamente incalculable, aunque hoy en día es bastante desconocido.
Además de tener un papel fundamental en el descifrado de las comunicaciones alemanas durante la Segunda Guerra Mundial por parte de los servicios de inteligencia británicos, lo que sin duda contribuyó a acortar la duración de esta, Turing sentó las bases formales de la informática con varios de sis trabajos, en especial el titulado On Computable Numbers, with an Application to the Entscheidungsproblem, en el que describió lo que en la actualidad se conoce como una máquina de Turing, que es el modelo teórico en el que se basan todos los ordenadores existentes en la actualidad.
De hecho, después de la guerra Turing estuvo durante un tiempo trabajando en lo que iba a ser la primera generación de ordenadores de propósito general construidos en el mundo después de haber trabajado durante la guerra en el diseño y uso del Colossus, un ordenador diseñado específicamente para descifrar los códigos alemanes cuya existencia permaneció en secreto hasta principios de los años 70.
Pero Turing era homosexual, lo que de acuerdo con las leyes del país de la época era un delito, por lo que cuando se hizo pública su orientación sexual fue sometido a juicio y condenado a someterse a una castración química, amén de verse apartado de su trabajo con los ordenadores al serle revocadas todas sus credenciales de seguridad.
Esto terminó por llevarlo al suicidio el 7 de junio de 1954 y que haya acabado por convertirse en una figura de la que raramente se habla fuera del círculo de los matemáticos o de los que se dedican al criptoanálisis o la informática.
Pero recientemente se inició una campaña para solicitar una disculpa oficial del gobierno británico, campaña que afortunadamente ha conseguido que el primer ministro Gordon Brown haya hecho pública una carta en la que reconoce el horrible tratamiento que se le dio a Turing y que termina diciendo: «Así que en nombre del gobierno británico y en el de todos los que vivimos en libertad gracias al trabajo de Alan me siento orgulloso de decir: Lo sentimos, te merecías algo mucho mejor».
La carta completa se puede leer en Treatment of Alan Turing was “appalling” - PM.
[ Se el primero en comentar esta noticia ]
Deja tu comentario© 2009 DixiMedia Digital SA. Todos los derechos reservados
