sábado, 11/02/2012 - 20:22 h
Aunque la realidad virtual ha caído en el saco de las tecnologías olvidadas –o al menos ha perdido protagonismo en comparación con otras como la realidad aumentada– sigue habiendo tímidos avances como la CyberCarpet, que resuelve un problema más de la parte real que de la virtual.
La inmersión en un mundo virtual a través de una grandes gafas que impiden ver la realidad puede ser un problema cuando se trata de moverse a través de un entorno que sólo existe en un ordenador. Puede parecer obvio que si no hay obstáculos en el entorno virtual en principio nada impediría recorrerlo en todas direcciones. Nada, excepto la pared que nos acogerá con toda su firmeza y densidad, propia del mundo real.
Curiosamente, aunque se trata de un problema intrínseco de la realidad virtual, es algo que no se ha resuelto satisfactoriamente –si acaso es que ya se ha conseguido– hasta hace relativamente poco. Una de las primeras soluciones fue desarrollada por el ejército de los EE UU a finales de los años 90, mientras que el resto de soluciones de entonces sólo permitían moverse hacia adelante o hacia atrás. Eran básicamente cintas como las utilizadas para hacer ejercicio sin salir del gimnasio.
Otra evolución más reciente, de hace apenas un par de años, es la CyberWalk, desarrollada por la Universidad Técnica de Múnich. Pero su instalación es tan compleja y voluminosa que ocupa casi toda la superficie de un laboratorio relativamente grande.
Otras soluciones de la época eran también caras, voluminosas y en general poco prácticas, como la ViruSphere, una aparatosa bola hinchable de tres metros de diámetro que permitía caminar en todas direcciones pero sin desplazarse físicamente en ninguna.
No ha sido hasta ahora cuando los mismos investigadores del CyberWalk Project han dado con la clave para resolver este problema de forma efectiva y práctica, tanto que en cuanto sea posible miniaturizar el mecanismo será aplicable al salón de tu casa.
La CyberCarpet (literalmente, “ciberalfombra”) consiste en una superficie plana que, como los ingenios antes mencionados, permite caminar de forma indefinida en cualquier dirección. Pero el movimiento sólo tendrá lugar en el mundo virtual y no en el real, tal y como se puede ver en este vídeo de demostración (YouTube, 1 minuto).
Además de la realidad virtual, un mecanismo como éste tiene otras aplicaciones tales como interaccionar con juegos, realizar ejercicio, capturar movimientos, rehabilitarse físicamente, etc.
(Vía FayerWayer.)
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