martes, 9 de febrero de 2010 - 23:28 h
Muchos de los propietarios de un móvil de última generación tendrían el aparato en sus manos en todo momento si supieran que puede servir de espía para una novia celosa o un jefe con ganas de saber más de sus empleados. Hasta un 5 por ciento de los teléfonos pueden estar transmitiendo información a terceros.
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Las estimaciones más altas hablan de que un 5 por ciento de los teléfonos móviles están intervenidos con software espía. Así lo asegura a lainformacion.com Max Maiarello, detective italiano con más de 30 años de experiencia en la materia. Para ello basta con dejar un teléfono desatendido y que alguien instale el programa requerido para el envío de información.
Emiliano Martínez, experto en seguridad informática de la empresa Hispasec, señala que no existe un estudio internacional minucioso al respecto, pero las estimaciones más fiables hablan de que un 4 por ciento de terminales cuenta con código malicioso (no necesariamente espía).
Martínez menciona nombres como Neo-call, Flexi spy y GSM Spy phone entre los programas más habituales para este fin. El semanario estadounidense Newsweek hablaba de que los teléfonos pirateados pueden transmitir el sonido exterior, incluso cuando aparentemente están apagados.
Nuevos modelos
La aparición de modelos más sofisticados como el Iphone de Apple o el Android de Google está posibilitando el mal uso de los mismos. El hecho de que las compañías hayan abierto el código para el desarrollo de aplicaciones también ha contribuido al auge de los piratas.
Basta escribir “software espía para teléfonos móviles” en google para obtener una amplia oferta al respecto. Los resultados son miles bajo frases como “Atrapa a una esposa infiel…”. Álvaro Ibáñez, de microsiervos, comenta que la oferta es variada a partir de los 20 euros.
Los datos que se pretenden robar abarcan una amplia gama: desde sms y correos electrónicos pasando por la escucha de llamadas y el registro de las contraseñas que se pueden tener en el teléfono (para acceder a un servicio bancario, por ejemplo). El intervenir un teléfono sin permiso judicial puede ser considerado un delito contra la intimidad.
Alvaro Ibáñez comenta que para instalar el programa espía el único inconveniente es tener acceso al teléfono de la persona cuyas conversaciones se quieren intervenir. Emiliano Martínez explica que el software pernicioso se puede detectar mediante herramientas antivirus como el de F-secure. Además, hay detalles que pueden hacer sospechar al usuario como el uso de servicios de Internet, mensajes multimedia o sms para enviar datos al atacante. Otros programas crearán ficheros extraños en el móvil o harán alguna modificación en los iconos del menú del móvil.
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