martes, 9 de febrero de 2010 - 23:29 h
El geocientífico Patric McGuire de la Universidad de Chicago trabaja en un traje dotado de inteligencia artificial para las futuras misiones.
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Cuando los primeros astronautas pisen la superficie de Marte es probable que su traje espacial les supere en inteligencia, agudeza y efectividad. El geocientífico Patric McGuire trabaja en un traje dotado de inteligencia artificial al que ha denominado "ciborg astrobiológico".
"El ciborg mira como un niño", afirma McGuire, "cuando los niños miran un paisaje tienden a detectar detalles que a un adulto se le pasan por alto".
Imaginemos la primera misión espacial en Marte, los astronautas comienzan a caminar por la supercie del planeta rojo, la vista les alcanza apenas para ver nubes de polvo. De pronto, el traje les alerta: ha detectado una forma de vida microscópica. Para descubrirlo usará unos "ojos digitales" que reconocerán el terreno.
Todavía tendrá que pasar mucho tiempo hasta que un hecho así se produzca pero la semilla ya está puesta. “Inventé el concepto de ciborg astrobiológico cuando estuve en España en el
De hecho, las pruebas de los primeros esbozos de lo que será el traje del futuro se llevaron a cabo en nuestro país. Entre 2002 y 2005, McGuire estuvo en Madrid desarrollando un sistema, llamado red neuronal Hopfield, para identificar formas de vida en rincones aparentemente
estériles que permite comparar los datos que se están visualizando en ese momento con los que se han visto anteriormente para deterninar si son o no diferentes.
Es precisamente esta parte, la relacionada
con la visión, la que se desarrolló en varias localidades de Madrid y
Guadalajara: “Llevamos a cabo en Rivas, en el 2005, la primera prueba de la red
Hopfield e hicimos además la única prueba con un microscopio digital conectado a
un ordenador”, explica McGuire a la informacion.com. Durante ese tiempo estudiaron los líquenes y las rocas del entorno
consiguiendo que el odenador fuese capaz de difenrenciar estas plantas
a través de la comparación de unas con otras.
Si algún día estos trajes inteligentes llegan a tocar suelo marciano
contarán también con una referencia para poderla comparar, ya que McGuire ha estado durante años trabajando en el CRISM, una órbita que
gira alrededor de Marte recogiendo imágenes que identifican los
diferentes tipos de rocas y suelo. De este modo, el científico concibe
los "ojos digitales" de los futuros trajes espaciales como versiones
reducidas del CRISM.
Un desierto convertido en Marte
Después de tres años de investigación en España, McGuire y su equipo se trasladaron al desierto de Utah. El ciborg iba tomando forma, hasta convertirse en un traje espacial completo: dos investigadores se los pusieron y estuvieron viviendo durante un par de semanas en el campo como astronautas.
“Volvimos a probar el sistema en
Utah”, explica el científico, “esta vez Lorenz Wendt y Cristoph Gross probaron
la red neuronal Hopfield con el traje de astronauta”.
Durante su aventura en el estado americano, los “astronautas
terrestres” usaron cámaras de teléfono móvil y microscopios digitales para la
recogida de datos que se enviaban a través de Bluetooth a la red Hopfield que
funcionaba en ordenadores portátiles.
Las pruebas se realizaron
con éxito, el sistema fue capaz de distinguir los líquenes y las rocas que tenían
alrededor.
“Los Cyborgs Astrobiológicos ya se están utilizando en la tierra", explica Mc Guire, "es el paso previo a que pongamos los algoritmos algún día en el cerebro de un robot destinado a explorar otros planetas".
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