ESPECIAL RESULTADOS ELECCIONES 26j Pinche aquí y vea los datos del escrutinio

Un padre construye un drone para que acompañe a su hijo al autobús del colegio


  • El escritor de la publicación tecnológica del IEEE Spectrum ha creado el Arducopter parental, un vehículo no tripulado para vigilar y seguir a su hijo de primaria.

  • Su autor confiesa que todavía no es del todo estable en días de viento y hay momentos en que su visión se oscurece por las copas de los árboles.

¿A qué padre no le gustaría poder vigilar permanentemente a sus hijos?

Paul Wallich ha hecho realidad los sueños de muchos progenitores desvelados y amorosos que sufren al dejar solos a sus hijos en la ruta escolar.

Wallich, escritor de la publicación tecnológica del IEEE Spectrum, ha creado el Arducopter parental, un vehículo no tripulado para vigilar y seguir a su hijo de primaria hasta la parada del autobús. Todo un drone en miniatura y al servicio doméstico.

Para construir el prototipo, Wallich reunió todas las piezas de una estructura quadcopter y pasó varios años desarrollando la integración de los distintos sistemas, expone él mismo en un artículo de la revista. El plan, "mantenerse caliente y seco mientras que un avión no tripulado hace de mí", sentencia con sorna.

Wallich comparte con sus lectores todos los detalles técnicos de su prototipo, como el funcionamiento del módem de RF conectado a la tarjeta de control del drone que recibe señales desde un dispositivo de seguimiento GPS instalado discretamente en la mochila del niño. El peso total del aparato no llega al kilo.

Sin embargo, el drone-niñera aún necesita algunos ajustes. Su autor confiesa que todavía no es del todo estable en días de viento y hay momentos en que su visión se oscurece por las copas de los árboles.

El otro gran problema es la batería recargable. Simplemente flotando en el aire, el drone necesita de 2 a 3 amperios; moviéndose y peleando contra una brisa el doble o más, informa Wallich. El aparato requiere la suficiente autonomía como para para volar hasta la parada, esperar algunos minutos para que el autobús llegue y volar de vuelta a casa.