La Iglesia católica mexicana trabaja los últimos días a fondo en los pasillos del Senado y de la Cámara de Diputados para adquirir un mayor margen de maniobra en el ámbito de lo público, pero también en otras áreas.
La Iglesia católica mexicana trabaja los últimos días a fondo en los pasillos del Senado y de la Cámara de Diputados para adquirir un mayor margen de maniobra en el ámbito de lo público, pero también en otras áreas.