OPERACIÓN SALIDA Los consejos para un viaje con 6,5 millones de 'compañeros'

Directivo: un trabajo de alto riesgo


  • Las demandas contra directivos y administradores de empresa se han incrementado un 63%, según la aseguradora AIG.

  • La crisis dispara las acusaciones de corrupción, gestión económica irresponsable o discriminación.

Los consejeros de Caja Segovia no cobrarán dietas y deberán justificar desplazamientos

Los consejeros de Caja Segovia no cobrarán dietas y deberán justificar desplazamientos

"Un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Directivos de todo el planeta están empezando ahora a comprender a golpe de demanda el sentido profundo de la popular máxima del comic Spiderman.

Según datos de la aseguradora AIG, el número de demandas y reclamaciones contra administradores de empresa y directivos por el ejercicio de prácticas presuntamente irregulares se ha disparado un 63% en los últimos cuatro años al compás del incremento de los problemas financieros de las compañías como consecuencia de las crisis económica.

La aseguradora subraya que el endurecimiento del contexto económico general se ha traducido en un mayor control y una supervisión más estrecha de las decisiones de los equipos directivos, que se encuentran más expuestos que nunca a sufrir demandas por sus actuaciones, recoge Europa Press.

Es importante destacar que el grueso de las actuaciones sobre directivos no cuestionan el sentido de las decisiones económicas adoptadas o las estrategias escogidas ante una coyuntura determinada, sino que se concentran en cuestiones relacionadas con factores presuntamente delictivos como la corrupción, la legislación antimonopolio o la malversación de fondos.

Asimismo, reciben demandas de sus acreedores por insolvencia o por incumplimiento de los deberes inherentes a su cargo. Las demandas relacionadas con prácticas indebidas como el mobbing, la discriminación o la invasión de la privacidad también están aumentando, según la aseguradora.

Sólo las 20 mayores indemnizaciones gestionadas por AIG contra administradores y directivos han sumado un total de 470 millones de euros, una media de 29 millones por demanda.

La aseguradora explica que este notable aumento de las reclamaciones es el reflejo de los efectos de la crisis financiera, con más sociedades en situación de insolvencia y reclamaciones de empresas contra sus ejecutivos por incumplimiento de sus deberes.