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macroeconomía

Ganadores y perdedores del tsunami japonés

28/03/2011 06:00 | Ana P. Alarcos
La catástrofe natural y la posterior crisis nuclear nipona han sido una buena noticia para los negocios relacionados con la construcción, el petróleo y el gas, porque serán claves en la reconstrucción del país. En cambio, nucleares, aseguradoras, fabricantes de coches y componentes electrónicos, y las grandes firmas de lujo son los más afectados por la caída de la producción y el consumo.
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El terremoto y consiguiente tsunami que asoló Japón el pasado 11 de marzo ya ha dejado más de 10.000 víctimas mortales. Y, según los cálculos del propio Banco Mundial, el impacto económico puede ascender hasta el 4% del Producto Interior Bruto (PIB) del país. Es decir, hasta 166.000 millones de euros.

Además, la tercera economía del mundo está viviendo una crisis nuclear derivada de los escapes de radioactividad en la central de Fukushima, un escenario que ha reabierto el debate internacional sobre el uso de este tipo de energía.

Pero, como en todas crisis, algunos sectores sacarán jugo a la catástrofe, mientras que otros ya están calculando los millones que van a perder. De hecho, según los expertos, los negocios más beneficiados son los del petróleo, el gas y la construcción, que serán claves para la reconstrucción del país. En cambio, los que más van a sufrir son las aseguradoras, las eléctricas, los fabricantes de coches y componentes electrónicos, y las firmas de lujo.

Y los ganadores son...

La reconstrucción de Japón va a ser un buen negocio para las empresas petroleras, gasistas y de infraestructuras. Por un lado, porque necesitará materias primas que sustituyan a la energía nuclear para generar electricidad. Y, por otro, porque tendrá que levantar, de nuevo, puentes, carreteras y viviendas.

De hecho, como explica el jefe de analistas del grupo de brókers ITinvest-PROSPECT, “es probable que Japón aumente la importación de crudo unos 300.000 barriles/día para compensar las pérdidas causadas por la parada de las centrales nucleares”. 

Pero el país también tendrá que aumentar sus importaciones de gas. Según cálculos del mercado, “se necesitarán 13.000 millones de metros cúbicos de gas para compensar la pérdida en la capacidad de generación de energía nuclear”.

Y, en este escenario, Rusia está llamada a ser una de las grandes beneficiadas, ya que es uno de los principales socios comerciales de Japón y uno de los mayores productores de ambas materias primas. Por eso, según los analistas, la compañía que puede sacar más partido a la catástrofe es Gazprom, el gigante energético en manos del gobierno ruso. De hecho, según los cálculos de VTB Capital, la compañía aumentará sus beneficios hasta un 5% este año.

Además, se espera un impulso en bolsa de las empresas relacionadas con estas materias primas. Como explica Alexánder Osin, jefe de economía de Finam Management, “las acciones de las compañías de combustibles, petroleras y extractoras de gas se consideran en el 2011 líderes potenciales de crecimiento”. Gracias a estos pronósticos, los analistas han mejorado las recomendaciones sobre algunas multinacionales. Uno de los ejemplos más claros es el de la francesa GDF Suez, que ya cuenta con un consejo de compra del 70% y un potencial del 13%.

Por otro lado, los expertos también creen que el sector de la construcción va a sacar partido al desastre nipón. Aunque, en este caso, no se atreven a hacer estimaciones sobre quiénes pueden ser las compañías vencedoras y cuál será su recompensa. “Está claro que las empresas dedicadas a la construcción van a beneficiarse. Japón tiene que reconstruir casas, carreteras, aeropuertos, puertos, puentes… Pero ya veremos quién consigue las licencias para hacerlo. Pueden ser empresas japonesas o extranjeras”, subraya Jorge Lage, de CM Capital Markets.

¿Quiénes son los que van a sufrir más?

Aunque la catástrofe en Japón puede ser una buena noticia para algunos países, sectores y empresas, lo cierto es que también ha dejado muchos damnificados.

Uno de ellos es el sector de las reaseguradoras (que son las empresas que aseguran a las aseguradoras). De hecho, según estiman algunos analistas, las pérdidas para el sector mundial pueden alcanzar los 20.000 millones de dólares (en euros, unos 14.000 millones).

Por eso, firmas como Oddo han decidido reducir la recomendación sobre el sector hasta infraponderar. Y una de las principales afectadas es la suiza Swiss Re, que cifra sus pérdidas en 1.200 millones de dólares (unos 850 millones de euros).

Los fabricantes de automóviles también se van a ver afectados. De hecho, según la firma de investigación IHS Automotive, la producción global podría derrumbarse un 30% en pocas semanas por la escasez de piezas. El principal motivo es que Japón es el segundo productor de coches del mundo (en 2010 fabricó 9,62 millones de unidades).

Pero, a consecuencia del terremoto, compañías como Toyota, Honda, Mitsubishi y Nissan, las punteras del sector nipón, han dejado de producir 26.000 vehículos al día y han frenado el suministro de piezas, lo que ha acabado salpicando a sus filiales en Europa. Por eso, el banco estadounidense Citigroup cree que los resultados de 2011 se verán claramente afectados, aunque no estima descensos para el próximo ejercicio.

Lo mismo les ha ocurrido a los fabricantes de componentes electrónicos y tecnológicos como Fujitsu, Fuji Film, Sony, Canon o Hitachi. Y las previsiones no son muy alentadoras: según Citigroup, “la producción podría verse afectada durante un periodo de tiempo prolongado”.

Otra de las industrias que va a sufrir con especial dureza la crisis japonesa es el lujo. Compañías como las estadounidenses Coach y Tiffany, en concreto, pueden sufrir un drástico recorte en sus márgenes. La razón es que, como señala Barclays, “alrededor de un 20% de sus ventas se producen en Japón”.

Y algunas empresas europeas también se pueden ver muy salpicadas. De hecho, el banco británico asegura que firmas como Burberry o Nike, que triunfan entre los turistas asiáticos, ponen en peligro hasta un 20% de las ventas de sus productos de alta gama.

Hasta el gigante del lujo Louis Vuitton sufrirá el terremoto, ya que el mercado nipón representa el 9% de sus ventas totales. Además, el grupo es uno de los accionistas de referencia de Hermès, cuyas ventas en Japón representan el 19% del total.

Por último, los expertos también señalan que la industria nuclear puede ser es una de las grandes perdedoras. De hecho, como estima la gestora Janus Capital, “es probable que la tolerancia mundial hacia la energía nuclear disminuya durante varios años. Alemania ha parado seis centrales y Suiza ha anunciado una moratoria sobre nuevas centrales nucleares, pendientes de revisiones de seguridad. En la actualidad, existen dos centrales en construcción en Estados Unidos, que probablemente seguirán adelante, aunque están en sus primeras etapas”.

Y algunas de las empresas europeas de referencia ya lo están reflejando en bolsa. Las eléctricas alemanas E.On y RWE, por ejemplo, se han desplomado más de un 7% en las últimas dos semanas, lo que ha llevado a muchos analistas a reducir sus recomendaciones sobre ambos valores. En la actualidad, RWE cuenta con un consejo de venta de acciones del 50%, mientras que E.On salva los muebles: la recomendación de mantener se impone en un 42%.

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