Lainformacion.com

sábado, 26/05/12 - 02: 20 h

turismo y tiempo libre

De la cárcel a enseñar Nápoles a los turistas

10/08/2009 14:24 | Angelica Marin | GlobalPost para lainformacion.com
El programa aleja del delito a los ex delincuentes al mismo tiempo que ayuda a los turistas a no ser víctimas de los carteristas. Los inconvenientes son que estos 'embajadores' de la ciudad  no hablan idiomas y a veces tienen un actitud agresiva.
[ 0 ]

 NÁPOLES - En el centro de Nápoles, un grupo de hombres se reúne ruidosamente en torno a una mujer alta y rubia y le hablan en un italiano gutural. Afortunadamente para ella, no llevan armas sino folletos.

"Deberiáis hablar inglés", declara la mujer mientras espera en la puerta del barrio español, con un mapa en la mano. "Mi profesor hablaba inglés, pero murió ayer en un accidente de tren", bromea uno de los hombres, en italiano. Como si estuviera actuando, levanta las manos al cielo en señal de plegaria. La mujer se ríe con ganas, pero aún no sabe dónde ir.

Luciendo unos llamativos chalecos amarillos con el nombre, estos divertidos hombres parecen guías de turistas, pero les cuesta hacer bien su trabajo. La mayoría sólo habla italiano, nunca han oído el concepto de espacio personal y reparten los folletos de manera tan agresiva que parecen vendedores ambulantes con productos robados. Sin embargo, nadie debería sorprenderse porque su currículo incluye pequeños hurtos, venta de drogas y robos armados: estos guías de turistas son ex presidiarios.

En junio pasado, 420 ex condenados fueron enviados a distintas zonas de Nápoles como parte del programa "Esco-Dentro" (Salir-Dentro) que ayuda a ex presidiarios a reinsertarse en la sociedad.

Estos hombres -y unas pocas mujeres- realizan tareas de desinfección, limpieza de calles o ayuda a inmigrantes. Sin embargo, el empleo más polémico ha sido el de guía de turistas. "Pasé 19 años de mi vida en prisión", explica Pietro Ioia, un trabajador del proyecto Esco-Dentro que aprendió español mientras cumplía dos años de prisión en Barcelona. "He cometido algunos errores y quiero cambiar. Por qué la gente no creemos que podamos cambiar", se pregunta.

Salario municipal

Como portavoz del Sindicato de Convictos de Nápoles (DON), Ioia es un gran defensor de la iniciativa de Esco-Dentro. Ahora, en la cincuentena, dice que ve las cosas con perspectiva y anima a sus compañeros a ser honestos para poder seguir cobrando los 700 euros mensuales que les paga el ayuntamiento. "Si hubiera tenido un trabajo cada vez que salía de prisión, no habría perdido tanto tiempo tras las rejas", declara.  

Sólo unas semanas después de ser entrevistado para este artículo, Ioia volvió a la cárcel una vez más para cumplir una condena de cinco años por una causa aún pendiente en el sistema judicial italiano. Ahora, los ex condenados se han quedado sin portavoz.

Cuando comenzó el verano, Ioia estaba en la entrada del puerto Beverello, ayudando a los turistas a encontrar la mejor pizzería y a evitar a los carteristas. ¿Quién mejor que él y sus colegas ex convictos para dar este tipo de consejo? Nápoles es una mezcla atípica de belleza arquitectónica e infracciones medioambientales.

Es el hogar de la tristemente célebre Camorra y tiene una de las mayores tasas de delincuencia de Italia. Por eso no es de sorprender que los presos que cumplen su condena vuelvan a delinquir en lugar de encontrar un empleo.

"Las mayores empresas financieras del sur de Italia son las mafias, la Camorra y la 'Ndrangheta'", declara Corrado Gabriele, regidor de Nápoles, que supervisa Esco-Dentro. "No hace falta leer el maravilloso libro de Roberto Saviano para saberlo", señala en alusión a "Gomorra", el éxito internacional sobre la mafia napolitana.

Menos mano de obra para la mafia


Al recurrir a ex presidiarios, Gabriele le arrebata empleados a la Camorra. "Con esta pequeña intervención, esperamos que no vayan a pedir trabajo a la Camorra", afirma. La idea de Gabriele no pasó inadvertida. Ya ha recibido amenazas directas de la Camorra. Por otro lado, sus detractores políticos le han criticado por contratar a ex presidiarios como guías de turistas. Argumentan que podría perjudicar la imagen de la ciudad.

Sin embargo, los 2 millones de euros aportados por la Unión Europea para Esco-Dentro han permitido que cientos de ex condenados no vuelvan a delinquir y, al mismo tiempo, les ofrece formación que les podría resultar útil en el futuro. Todo esto es más que suficiente para que el regidor no haga caso a las muestras de desdén.

El criminólogo Antonio Di Rosario, que trabaja en Esco-Dentro como consultor, declara que la ciudad les ha aportado un sentido de comunidad.  "Esto facilita mucho más el proceso de reintegración", afirma Di Rosario. El programa tiene fondos comunitarios para seguir hasta diciembre, pero por ahora no se sabe si continuará en el 2010. La ciudad parece reticente a apoyar el programa con sus propios recursos, lo que preocupa a los trabajadores de Esco-Dentro.

"Tengo 700 personas esperando fuera de mi oficina y que no quieren volver a delinquir", declara Peitro Ioia. "Tenemos que darles una solución. Porque si consiguen un trabajo, significa que son 700 personas menos en las manos de la Camorra, y eso sería sensacional".

Destacamos

Lo más visto en Economía

Newsletter lainformacion.com

Recibe los titulares de las noticias de Economía en tu correo

Secciones

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube iPhone iPad Android

iplabel