BARCELONA- El día de los Difuntos es un excelente día para leer un libro de terror y dejarse hechizar por su histérica poesía. Muertos que se levantan de sus tumbas, misteriosas apariciones, objetos con un oscuro pasado, cuervos de ala ancha, encarnaciones del demonio y ocho millones de variantes dentro de la psicología del terror, esa que dice que un buen susto a tiempo puede descargar muchas tensiones.