La reforma laboral podría haber sido mucho más dura


Etiquetas

La reforma laboral ha quedado definitivamente aprobada hoy con la incorporación de 70 enmiendas del Senado. En el texto no se incluyen grandes cambios, ya que la filosofía es la misma: será más fácil que las empresas despidan con 20 días por año trabajado y se generaliza el contrato de 20 días por año trabajado. Pero la reforma que se ha aprobado podría haber sido peor. El Congreso ha
echado para atrás una serie de enmiendas del Senado que endurecían el texto. Por ejemplo, se ha eliminado un punto y coma del artículo que recoge las causas económicas del despido objetivo (20 días) porque según el PSOE con la redacción anterior se ampliaban los “supuestos” a los que podrían acogerse una empresa. Así, éste se podrá por pérdidas "actuales o previstas" o la "disminución persistente del nivel de ingresos". La reforma laboral facilita el despido por absentismo laboral reiterado. Pero el Congreso ha rechazado una enmienda del PNV que pretendía abrir aún más la vía para que las empresas pudieran rescindir un contrato por esta causa. Finalmente,c cuando la falta de asistencia al trabajo -esté justificada o no- sume el 20% de las jornadas hábiles durante dos meses consecutivos o el 25% en cuatro meses discontinuos dentro de un año, las empresas podrán extinguir el contrato del trabajador siempre que el absentismo total de la plantilla no supere el 2,5% en los mismos periodos de tiempo.
A los tres años se deberá hacer fijo a un trabajadorTambién se han eliminado una serie de trabas que hacían más difícil la conversión de trabajadores temporales en fijos. El PNV introdujo una enmienda en el Senado que obligaba a las empresas a hacer fijos sólo a aquellos trabajadores que hayan encadenado contratos durante tres años desempeñando el mismo puesto de trabajo y con idéntica actividad. Eso hacía más difícil hacer a fijo a un empleado con contrato de obra. Finalmente, sólo se exige estar en la misma empresa durante ese mismo periodo.Sí se ha endurecido el tiempo del que dispone un parado para rechazar un curso de formación sin ser penalizado. Hasta ahora ese periodo era de 100 días y una enmienda del PSOE reduce ese tiempo a 30 días. Votación difícil
El Grupo Socialista ha tenido que hacer auténticas cábalas para poder introducir estos cambios que suavizan una reforma laboral que por su dureza le ha llevado a romper las relaciones con los sindicatos y con buena parte del arco parlamentario, con la negociación de los Presupuestos a la vuelta de la esquina. El ministro de Trabajo, Ceslestino Corbacho, se ha defendido de los reproches de toda la oposición. En su opinión, aunque para algunos esta reforma tendrá una “corta” duración, “el tiempo lo dirá y quizás su vigencia será más larga de lo que muchos piensan”.