jueves, 23/02/2012 - 14:24 h
Más de cinco siglos después de la expulsión de los judíos de los reinos de Castilla y Aragón (edicto de 31 de marzo de 1492), algunas de las viejas tonadas sefardíes que se llevaron a la diáspora vuelven a sonar gracias al disco presentado hoy por los musicólogos Joaquín Díaz y Luis Delgado.
Valladolid, 20 oct.- Más de cinco siglos después de la expulsión de los judíos de los reinos de Castilla y Aragón (edicto de 31 de marzo de 1492), algunas de las viejas tonadas sefardíes que se llevaron a la diáspora vuelven a sonar gracias al disco presentado hoy por los musicólogos Joaquín Díaz y Luis Delgado.
Este tesoro musical, intacto a pesar del medio milenio transcurrido y aún visible hasta no hace tanto tiempo en comunidades judías de Norteamérica, Hispanoamérica, Norte de África y Oriente Medio, guarda el valor de la lengua española que exactamente se hablaba en el siglo XV: el judeo-español o el ladino.
En una variante de ese habla (la 'haquetía' del norte marroquí: español antiguo con palabras árabes) se expresan Díaz y Delgado, éste al frente del Quarteto de Urueña, dentro del disco "Cantares de Tetuán" (Open Folk), presentado hoy en Valladolid con trece melodías sefardíes de Marruecos, procedentes del cancionero anotado y recogido entre 1952 y 1954 por el investigador Arcadio de Larrea.
Lo publicó entonces el Instituto de Estudios Africanos y ahora cobra vida en forma de música con el valor añadido de ser las "únicas versiones originales de algunos romances que ya han desaparecido en España", ha explicado Joaquín Díaz, uno de los primeros folcloristas que se interesó por la música sefardí.
El repertorio judeoespañol, ha añadido, se divide en dos vías: una vinculada a la liturgia y religión judía y otra que toma su base de los romances españoles "mientras vivieron en nuestro país", al que denominaban Sefarad, y que han sido objeto de su nuevo disco, en este caso centrado en el norte de Marruecos.
"En España esos romances han quedado aplastados por la modernidad, pero ellos han seguido cantándolos en privado, en familia, y gracias a esa fidelidad no sólo conocemos cómo era nuestra lengua en el siglo XV, sino que también hemos podido rastrear el romancero de esa época", ha precisado.
A ese imaginario poético y fantástico de los judíos españoles, transido de un delicado y fino habla, puede deberse su interés por determinados romances y la preservación en el tiempo, a pesar de los embates de la modernidad, de personajes como El Cid ("Cantar del Saidi") y Bernardo del Carpio o leyendas como la de Belissent, hija de Carlomagno (Romance de la linda Melisenda).
Son hazañas de tinte heroico con escenarios como Toro (Zamora), Burgos y San Pedro de Cardeña (Burgos), transmitidos de boca en boca y perpetuados en el tiempo por judíos descendientes de los expulsados que, en la mayoría de los casos, no han pisado Sefarad, la tierra de sus ancestros.
"Cantares de Tetuán" es el primer trabajo que han realizado de forma conjunta Joaquín Díaz y Luis Delgado, quienes comparten amistad y vecindad en Urueña (Valladolid), pero que nunca antes habían firmado un mismo trabajo musical.
(Agencia EFE)Renaud-García Fons toca el contrabajo con cinco cuerdas
La concentración de entidades, en tres pasos.
Walter Lewin es famoso por sus peculiares lecciones
Una selección de nuestros mejores vídeos
La congelación de estrenos convierte La 1 en La 2.
Españoles que ya tienen plaza para los Juegos.
Alternativa española a bajar los precios del pan.
Influencias e influenciadas de su filmografía
Última tecnología para proteger a los animales.
Cien opositores a policía protestan por la prueba de ortografía
¿Por qué otros jueces pincharon teléfonos como Garzón y no fueron al banquillo?
Más de 100 diputados declaran sueldos 'extra' superiores a 50.000 euros
Profesores y padres de alumnos se encerrarán esta noche en el IES Luis Vives de Valencia
Garzón, condenado a 11 años de inhabilitación por las escuchas a la trama Gürtel
Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News Youtube iPhone iPad Android
Copyright © la información Todos los derechos reservados