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jueves, 24/07/14 - 01: 02 h

gastronomía, restaurantes y cocina

Tartas personalizadas, el negocio más dulce

Ylenia Álvarez

miércoles, 28/11/12 - 06:00

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  • Marta Gorrochategui y Vanessa Gómez hacen tartas por encargo que dejan la boca abierta
  • "Pedimos toda la información posible sobre la temática que se quiere para el pastel: tonalidades, hobbies, apariencia… Todo lo relacionado con los gustos del destinatario".

 

En un rincón de León de cuyo nombre cualquiera quiere acordarse se hacen los pasteles más ricos y originales de la ciudad. Entrar en La Dulcería (c/Azorín, 27) es puro deleite para los sentidos. El del olfato se revuelve perdido por la mezcla a vainilla, a manzana, a chocolate y a su famosa red velvet. El de la vista no sabe si está en el séptimo cielo o en un sueño y los ojos se pasean de cupcake en cupcake (cuidadas magdalenas cubiertas con cremas de sabores y su correspondiente decoración). Mientras, el sentido del gusto se acelera por segundos sin remedio alguno.

Marta Gorrochategui (31 años, Madrid) y Vanessa Gómez (32 años, León) son muy valientes. En plena crisis decidieron hacer realidad un sueño. Se conocieron en Dublín y después de varios meses trabajando juntas decidieron volver a León y abrir una pastelería distinta a todas las que hay en la ciudad.

"Vanessa siempre había tenido claro que quería montar su propio negocio con toques distintos en su León natal. Después de estar trabajando varios meses juntas surgió la pregunta: ¿te imaginas montar nuestro propio negocio de tartas y cupcakes en España?", cuenta Marta.

Ambas se sintieron atraídas desde siempre por el mundo de la cocina en general y por la repostería en particular, llegando a él de distintas maneras, aunque principalmnte se definen como autodidactas. "Ninguna de las dos cursamos estudios de cocina o repostería. Todo lo que hemos aprendido ha sido a base de trabajar, hacer muchas horas, buscar información, leer libros, recetas, experimentar, pero sobre todo haber tenido la suerte de trabajar con buenos profesionales y personas que supieron reconocer nuestra vocación por este mundo y que nos dieron la oportunidad de, no sólo aprender de ellos, sino de crecer y experimentar", cuentan.

Tartas únicas

En su local además de hacer deliciosas tartas y galletas, bizcochos, cupcakes de decenas de clases y de estar en constante renovación y descubrimiento hacen tartas personalizadas por encargo. ¿Habéis visto el programa Dulces e increíbles del canal Divinity? Pues hacen más o menos eso, pero a escala más pequeñita y sin peticiones tan ambiciosas. Eso sí, el resultado es el mismo: tartas maravillosas que da pena comérselas.

"El proceso comienza cuando un cliente se interesa por una tarta personalizada", relatan. "En ese momento le pedimos toda la información posible sobre la temática que quiere para el pastel: tonalidades, hobbies, apariencia… Todo lo relacionado con los gustos del destinatario de la tarta. En realidad, cualquier información por absurda que parezca nos viene bien y a partir de las bases que nos dan, empezamos a 'maquinar'", continúan.

El tiempo de elaboración para una de estas tartas varía en función de la dificultad de las decoraciones. "Hay tartas que se hacen en un día, pero hay muchas que requieren 3, 4 o 5 días para su realización, especialmente si llevan figuras o algún tipo de estructura complicada", especifican Vanessa y Marta.

En muchas ocasiones entregar las tartas se les hace duro, porque confiesan que les cogen cariño. "Por norma general tengo predilección por las de personajes de dibujos animados, tonos infantiles y relacionados con películas", afirma Vanessa. "El pastel que hice de la ardilla de Ice Age fue especial porque fue uno de los primeros encargos que se salían de lo tradicional y era para una de nuestras más queridas seguidoras. Fue un reto porque se trataba de dar forma a algo que la gente reconoce muy bien (la figura 3D era 100% comestible)", añade.

Marta, por su parte, recuerda con orgullo el primer encargo que hizo sola en Dublín cuando Vanessa estaba de vacaciones en España. "Se trataba de la camiseta de la selección de rugby irlandesa y acabé dando saltos de emoción por la cocina cuando la vi terminada".

Comercio Justo

Para realizar este tipo de encargos Marta y Vanessa intentan consumir todos los productos de comercio justo y cultivo ecológico que están a su alcance (algunos incluso pueden comprarse en su local).

En La Dulcería utilizan ingredientes como el azúcar panela (azúcar moreno de caña integral), cacao, café, algún licor, mermeladas, harinas y semillas. "Intentamos incorporar alguno de estos elementos al mayor número de elaboraciones posibles, y aunque de momento no tenemos ningún producto que sea 100% elaborado sólo y exclusivamente con este tipo de productos, los introducimos siempre que podemos en todas las recetas. Además cuando un dulce contiene algún ingrediente de comercio justo o cultivo ecológico lo explicamos para que la gente también lo valore y lo conozca", cuentan.

A pesar de lo que supone dedicarse a un oficio como este (muchos festivos y fines de semana trabajando, por ejemplo), a Marta y Vanessa parece compensarles con creces. Para ellas lo mejor de poder hacer lo que hacen es "que lloren de alegría al ver su pastel decorado, que te cuenten que su niño no dejó tocar el pastel a nadie porque era sólo para él, que prueben algunos de nuestros dulces y que te den las gracias por hacer cosas tan ricas y caseras o que entren con una sonrisa por la puerta preguntándote que cosa nueva te has sacado hoy de la manga".

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