AVISO: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de su navegador u obtener más información aquí.

lainformacion.com

viernes, 19/09/14 - 12: 08 h

juegos de azar y loterías

“Si un día me vuelve a tocar el Gordo no lo contaría nunca”

Ylenia Álvarez

miércoles, 22/12/10 - 16:59

[ ]

Estas son las caras de cada 22 de diciembre: los tocados por la fortuna, los que se han quedado a las puertas, y los loteros que reparten suerte. Anécdotas e historias, miles, entre ellas, la de un pueblo en la montaña leonesa llamado Canales , donde en 1985 cayó el Gordo y cambió de forma significativa.

“Si un día me vuelve a tocar el Gordo no lo contaría nunca”

Álvaro Martínez tenía sólo seis años cuando vio una moto a batería en un escaparate. Quedó impresionado porque todavía no se habían anunciado ni en la tele, así que le pidió a su madre que le comprase una. “Si nos toca la Lotería”, dijo ella. “Eso sí, tiene que ser el Gordo”, matizó pensando que no habría ninguna oportunidad de que esto sucediese.

Pero, tocó, y Álvaro tuvo su moto. Era 1984 y el Gordo cayó ese año en el pueblo vallisoletano de Villalón de Campos, donde la familia de Álvaro había jugado compartiendo con algunos amigos.

Algo parecido le pasó a Lola García, de Valencia, en el año 2000. Una de sus amigas se iba de viaje a Segovia y ella le encargó un décimo que ambas compartieron, así fue cómo les tocaron 15 millones a cada una (en pesetas). Lola destinó el dinero del premio a pagar un piso que acababa de comprarse y aunque no le dio para todo, sí para pagar una gran parte. “Fue la cantidad justa para no volverte tonta ni nada parecido”, cuenta esta valenciana.

Eso sí, Lola sacó una conclusión de todo esto: “Si un día me vuelve a tocar no lo contaría nunca”. El motivo, pues uno bastante común y normal: “Todo el mundo pide que le invites y te pasas media vida invitando”, cuenta.

La alegría no sólo es para los premiados, también los loteros de toda España viven ilusionados y los que han conseguido dar el Gordo recordarán la anécdota toda la vida. Esto es lo que le sucede a Duce Isabel Montes, de la Administración de Llanes, que en 2007 repartió 45 millones de euros. El número premiado, el 6.381. “Mucha gente vino ese día a darme las gracias y otra mucha, que era de fuera, vino después”, recuerda con cariño.

Un pueblo afortunado aunque no para todos

Son muchos los pueblos de España que han visto alterada su vida y sus costumbres por la llegada de la fortuna. Como tantos otros, uno en la montaña leonesa llamado Canales, donde en 1985 el Gordo repartió la suerte. El número, terminado en 9, fue vendido en uno de los bares del pueblo, así que le tocó a la inmensa mayoría de los vecinos.

Entre ellos, a Carmen Rodríguez, a quien le ‘cayeron’ 48 millones de las antiguas pesetas. Lo invirtió en una casa, maquinaria para el campo y un coche. También le dio para ahorrar. En el pueblo “se no tonó mucho”, dice, “porque enseguida llegaron los cochazos”. Carmen cuenta que, como ella, mucha gente arregló su casa o se compró un piso en la capital, León.

La otra cara de la fortuna, que existe también en todos los pueblos y rincones, es la del “casi”, la del “qué cerca” y la del “si hubiera”. Ese es el caso de Camino, del mismo pueblo, que a pesar de no haber sido agraciada cuenta la historia con ilusión. “Los vecinos. en cuanto se enteraron, se reunieron en el bar con champán, sidra… y después, durante una semana venía gente para venderte cosas a las puertas: televisores, colecciones de libros y mil cosas. También vinieron a mi casa”, relata.

Después del sorteo fue el caos porque había salido el pueblo en televisión y habían entrevistado a muchísima gente premiada. Se corrió la voz y durante un mes nos estuvieron acosando”, cuenta Camino.

Sobre cómo afectó el premio al pueblo en general Carmen dice que “casas... hicieron muchísimas, muchísimas. Hubo quien se gastó todo el dinero de la lotería en hacerse la casa y así la fisonomía del pueblo cambió completamente”. “Incluso mucha gente que estaba trabajando dejó su puesto de trabajo, gente que pensaba que ese dinero no se acabaría nunca”, añade.

En Canales, 25 años después, a pesar de que ya ha cerrado el bar agraciado, son muchos los fieles al número premiado y siguen año tras año volviendo a tentar a la suerte.

 

Busca tu número

Comprueba si tu número ha sido premiado:

buscar

Los números ofrecidos en este buscador son provisionales a la espera de la lista oficial de Loterías y Apuestas del Estado

Destacamos

Suscríbete al boletín de la información

La mejor información a diario en tu correo.

Lo más visto en Cultura

Secciones

Sobre nosotros

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube

iplabel