27/08/2010 00:16 Leer artículo completo en
La Razón digital
Apoyó su fe en el valor del conocimiento. Desde su monasterio de clausura en el valle del Rin, Hildegard Von Bingen (1098-1179) fue abadesa, mística, profeta, médica, escritora y compositora. Pasiones del alma como una forma de acercamiento a Dios, destrezas humanas a las que dar sentido teológico. «Pero fue más que eso.