Kosovo afronta este domingo sus primeras elecciones tras la declaración de independencia en 2008, unos comicios parlamentarios anticipados en los que se vuelve a relucir la división existente entre el sur, donde las instituciones kosovares operan con plena normalidad y el norte, a donde se accede atravesando el río Ibar que sirve de frontera geográfica, que está influenciado en su práctica totalidad por Serbia, la cual no reconoce la existencia de la recién creada república.