El 6 de mayo de 2009 ya está en la historia del barcelonismo, como otro miércoles, también día 6, pero de un frío mes de noviembre de 1991 en Alemania. El Barcelona de Johan Cruyff estaba aquella noche en Kaiserslautern contra las cuerdas, como el de Pep Guardiola en Stamford Bridge. El Barça había ganado por 2-0 en el partido de ida de aquella eliminatoria de los octavos de final. Pero llegado el minuto 90 en el estado Fritz Walter perdía por 3-0. Una debacle en toda la regla.