12/08/2009 03:00 Leer artículo completo en
MundoDeportivo
Real SociedadEl 9 de febrero de 2008 la Real quedó huérfana con la desaparición de Genaro Zalaieta, víctima de un tumor cerebral. Dos años antes, Gipuzkoa había llorado la desaparición de Alberto Ormaetxea, entrenador de la Real campeona, que a principios de los años 80 había alcanzado la gloria con los dos títulos ligueros consecutivos. Las lágrimas que cayeron ese día, dos años más tarde, fueron por su lateral derecho titular, uno de los jugadores más queridos y respetados en el vestuario.