8/01/2011 21:00 Leer artículo completo en
Blog de cine
Algunas películas que nos maravillaron hace años, y de las que guardamos un gran recuerdo, sufren mucho al revisarlas. O más bien sufrimos nosotros, comprobando lo mucho que las ha deteriorado el paso del tiempo. Gozaron de una plenitud de vida, y luego se marchitaron. Otras películas que formaron parte de nuestra infancia y nuestra adolescencia, como si fueran una parte de nuestro cuerpo, volvemos a verlas después de unos pocos años, y nos emocionan igual o más que antes.