Y a hemos aprendido que las pequeñas batallas de la Segunda Guerra Mundial, y algunas de las grandes, no fueron tal y como las cuentan los libros de Historia. Casi 66 años después, un libro publicado en Gran Bretaña revela que Glenn Miller no sólo fue un gran patriota que se dejó la vida en los escenarios para alentar a las tropas, sino que además espió para Eisenhower.