5/05/2009 05:32 Leer artículo completo en
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El abuelo Cirilo vivía en la salmantina localidad de Villaflores. Allí, con él, pasaban los veranos sus nietos, Aurora, Montserrat, Álvaro... Cirilo los llevaba de excursión. Parecía el abuelo perfecto y durante casi 15 años todo el mundo pensó que era así. Sin embargo, durante ese tiempo, una de las pequeñas vivió un infierno. Cuando Aurora cumplió los ocho años su abuelito dejó de ser el viejecito entrañable que cuidaba de ella.