E l patio de La Luz dejó ayer de ser el patio de vecinos de cualquier barrio de extramuros para transformarse en la tierra por excelencia de los vaqueros. Desde primera hora de la mañana y con un decorado acorde para la ocasión, la zona quedó convertida durante algunas horas en un escenario del Oeste, con una simpática recreación adaptada a la capital gaditana.