30/04/2009 18:16 Leer artículo completo en
La Razón digital
De norte a sur, desde Donegal a Shannon, la costa hierve de cultura, patrimonio e historia. En el año en que Irlanda luce orgullosa el 250 aniversario de la Guinness Storehouse, el oeste reclama su protagonismo brindando al visitante ese algo especial que siempre le obliga a volver. Muchos dirán que es el carácter afable de los irlandeses, rudos, bromistas, bonachones e irremediablemente imprescindibles cuando el oro negro de la cebada empieza a correr.