Está acostumbrado a grandes hoteles, a urbes y rascacielos, pero él nació en un pueblecito de Suffolk. El árbol genealógico nos dice que su padre era capitán de barcos de arrastre y su currículo que a los 16 años dejó la escuela para trabajar en una fábrica de gas. La velocidad era su pasión y armaba motocicletas como puzzles. Fue así como creó uno de los concesionarios más reputados del Reino Unido. Y ya no paró.