20/03/2011 21:48 Leer artículo completo en
La Razón digital
Necesario poli maloPepe da patadas, de acuerdo, algunas veces escalofriantes. Cuando se le funden los plomos es tan descarado, que todo el mundo ve que ha cometido una tropelía, lo que facilita la tarea de árbitros y comités. Otra cosa es que, por el peso de la camiseta que lleva, aparezca como el miércoles un amigo esloveno que lo exima de expiar sus agresiones al pobre Lisandro, que aún no sabe de dónde le llovían las leches.