Un hombre de 63 años ha sido absuelto este viernes después de permanecer 17 años en la cárcel por un delito de homicidio que no había cometido, según informaron fuentes judiciales citadas por la agencia de noticias Kiodo. El hombre había sido condenado a cadena perpetua en 1993 en base a unas pruebas defectuosas de ADN y a una falsa autoinculpación que le había sido arrancada a la fuerza durante los interrogatorios, según las mismas fuentes.