El pasado 9 de marzo se anunció a bombo y platillo que la nueva gira mundial de U2 comenzaría en Barcelona. Los amantes de Bono y compañía se fregaban las manos. Las entradas se pusieron a la venta el 25 del mismo mes y en 54 minutos se vendieron las 90.000 disponibles. Un día después se ponía a la venta un segundo concierto y en a penas tres horas se vendieron 69.350 entradas. La fiebre U2 se había encendido otra vez.