28/07/2009 21:41 Leer artículo completo en
El Economista
Alberto Zapater se despidió hoy, con voz entrecortada, del Real Zaragoza, club en el que ha militado doce años, sin una mala palabra, a pesar de haberse visto forzado a marcharse al Génova italiano.El centrocampista de Ejea de los Caballeros se vio embargado por la emoción, aunque supo controlarla a duras penas durante los trece minutos de su comparecencia ante los medios informativos, en su despedida de la afición zaragocista en la que estuvo acompañado por el presidente ejecutivo del Real Zaragoza, Eduardo Bandrés, y por el máximo accionista.